REDACCIÓN ELONCE
El creciente endeudamiento de los trabajadores del sector público en Entre Ríos quedó expuesto en el informe “Trabajar para deber”, elaborado por el Centro de Investigación Social y Política (CISPER). El estudio reveló que una porción significativa de los ingresos se destina al pago de deudas, en un contexto donde el crédito dejó de ser una herramienta excepcional para convertirse en un “recurso cotidiano de subsistencia”.
En diálogo con Elonce, el coordinador del CISPER, Facundo Bernardi, explicó el alcance del trabajo: “Hicimos un estudio específicamente sobre los trabajadores del sector público en Entre Ríos, en el que participaron trabajadores del Estado provincial, municipal y nacional”, lo que permitió obtener una radiografía amplia de la situación.
Uno de los datos más contundentes indicó que el 96% de los encuestados posee deudas activas. Además, Bernardi subrayó: “Han comprometido el 60% de sus ingresos al pago de deudas en el último mes. Es decir, de cada 1.000 pesos que ingresaron, 600 se destinaron a saldar obligaciones”.
Deudas que crecen con menores ingresos
El estudio también evidenció que la situación se agrava en los sectores de menores ingresos. “Los que dijeron cobrar menos de 1 millón de pesos destinaron hasta un 72,7% de su ingreso a pagar deudas”, detalló Bernardi. Este dato refleja una desigualdad estructural donde quienes menos ganan son los más afectados por el sobreendeudamiento.
A su vez, el entrevistado explicó que no solo aumenta el nivel de deuda, sino también la precariedad de las condiciones. “Los que menos perciben no solamente están más endeudados, sino que están endeudados en peores condiciones”, remarcó.
En ese sentido, precisó que “el 59% dijo estar endeudado principalmente con billeteras virtuales, mutuales y financieras”. Estas modalidades suelen implicar tasas más altas que los créditos bancarios tradicionales, lo que profundiza el problema.
El crédito como herramienta de supervivencia
Otro de los hallazgos de “Trabajar para deber” es el cambio en el destino del crédito. Según Bernardi: “Ya no se destina a darse un gusto, cambiar el auto o irse de vacaciones, sino que se ha convertido cada vez más en una herramienta de subsistencia”.
Este fenómeno genera un círculo difícil de romper. “A mayor carga del ingreso destinado a pagar deudas, se va restringiendo la capacidad de consumo”, aseguró. Así, el endeudamiento no solo responde a la falta de ingresos, sino que también la profundiza.
En términos subjetivos, el impacto también es significativo. “El 58% dijo percibir su endeudamiento como alto o muy alto”, señaló Bernardi. Además, el informe indicó que más de la mitad de los encuestados percibe ingresos por debajo de la canasta básica.
Un problema estructural que exige respuestas
Para el especialista, el endeudamiento es consecuencia directa de un problema mayor: “es una consecuencia de un problema de ingresos que tenemos relacionado con el costo de vida”.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos a futuro: “Hay que atender el problema del endeudamiento porque se está haciendo un ciclo que en algún momento puede terminar muy mal”. La preocupación se centra en el aumento de la morosidad y la posibilidad de que se restrinja el acceso al crédito.
Finalmente, Bernardi resumió el concepto central del estudio: “Queríamos reflejar un poco la transformación que hubo de aquella concepción del trabajo como un debe a un trabajo que hoy, en muchos casos, el fruto de ese trabajo está destinado a afrontar obligaciones financieras”.
El informe completo puede consultarse en los canales oficiales del CISPER, donde también se publican investigaciones sobre otras problemáticas sociales.