REDACCIÓN ELONCE
La granizada en María Grande dejó ocho personas heridas y numerosos vehículos dañados durante la noche del domingo, cuando una tormenta sorprendió a quienes participaban de la exposición por los 60 años de la Sociedad Rural de esa localidad. El fenómeno duró entre 40 y 45 minutos y motivó intervenciones de la Policía y Bomberos durante varias horas.
El jefe de la comisaría local, subcomisario Juan Aruga, confirmó a Elonce que las personas alcanzadas por las piedras sufrieron lesiones leves, según la información proporcionada por el hospital "Dr. Francisco Castaldo". También indicó que la mayor cantidad de daños se registró en automóviles estacionados en el predio y en sus alrededores.
“Hacía rato que no se veía un temporal de esas características. No duró mucho, pero esa media hora o 45 minutos fue muy fuerte, más aún por la pedrada, que era de grandes dimensiones”, explicó Aruga. El funcionario policial señaló que la dependencia recibió numerosos llamados mientras avanzaba la tormenta.
La asistencia durante el temporal
El personal policial acudió a distintos sectores junto con los Bomberos para evaluar los daños y asistir a quienes solicitaban ayuda. “Se colaboraba con los llamados telefónicos que ingresaban a la dependencia. Íbamos al lugar para ver el inconveniente y la magnitud de los daños”, relató el subcomisario.
La mayor demanda se concentró en el predio de la Sociedad Rural, donde se desarrollaba la segunda jornada de la exposición. El granizo comenzó cuando todavía había público en el lugar y obligó a suspender las actividades programadas.
“Había un evento de la Sociedad Rural y hubo personas golpeadas por las piedras. Dentro de todo, los golpes fueron leves, por lo menos según lo informado por el hospital”, señaló Aruga. Ocho personas fueron atendidas después de trasladarse de manera particular al centro sanitario.
Vehículos afectados dentro del predio
El estacionamiento de la exposición funcionaba sobre un terreno ubicado junto al espacio donde se realizaban las actividades. Debido a la cantidad de visitantes, numerosos automóviles habían quedado a la intemperie cuando comenzó el granizo.
“Todo el estacionamiento era al aire libre. Por la cantidad de vehículos, se estacionaba en una zona de campo lindera al evento y por eso hubo varios daños”, indicó el jefe policial. Las piedras provocaron abolladuras en techos y carrocerías, además de daños en vidrios y parabrisas.
Aruga afirmó que la dimensión del granizo fue uno de los aspectos que más llamó la atención. “Fue impresionante el tamaño de las piedras. Hacía rato que no se veía una pedrada de esa forma”, sostuvo. La Policía no había recibido hasta ese momento denuncias por daños en viviendas.
Despistes sobre la Ruta 10
El temporal también produjo complicaciones sobre la Ruta Provincial 10, utilizada por quienes regresaban desde María Grande hacia otras localidades. La baja visibilidad y las condiciones de la calzada provocaron que algunos conductores terminaran en la banquina.
“Hubo despistes, no vuelcos. Algunos vehículos salieron por sus propios medios y otro tuvo que ser asistido conjuntamente con Bomberos”, aclaró Aruga. La precisión policial se diferenció de reportes preliminares sobre posibles vuelcos, que no habían sido confirmados oficialmente.
El subcomisario también mencionó los problemas de demarcación en algunos tramos de la ruta. Frente a tormentas de esas características, recomendó interrumpir la circulación y buscar un sitio protegido. “Lo más aconsejable es tratar de encontrar algún resguardo”, expresó.
“Se vino rápidamente”
Aruga consideró que el fenómeno avanzó con rapidez y sorprendió a quienes se encontraban en la zona. “Fue algo imprevisto y se vino rápidamente. No parecía que podía llegar una pedrada de semejante magnitud”, manifestó.
La estación meteorológica local registró alrededor de nueve milímetros de lluvia, por lo que la principal incidencia no estuvo vinculada con el agua acumulada, sino con el viento y el granizo. “Fue como una ráfaga que pasó con viento y piedra. No llovió tanto; la pedrada fue grande”, describió.
Después del momento de mayor intensidad, los agentes continuaron atendiendo pedidos durante dos o tres horas. Las tareas incluyeron asistencia a personas, relevamiento de daños y colaboración con conductores que habían quedado fuera de la calzada.
Una multitud buscó refugio
El periodista de María Grande, Luciano Salazar, quien se encontraba en la exposición, relató a Elonce que el temporal comenzó mientras actuaba Monchito Merlo y el público participaba del espectáculo. Pocos minutos antes del granizo, desde la organización pidieron finalizar la presentación debido al avance de la tormenta.
“Fue algo rápido. Se vino el viento y casi toda la gente se amontonó en el galpón o en la galería del salón de conferencias de la Sociedad Rural”, recordó. Según estimó, había más de 2.000 personas distribuidas entre los escenarios, los puestos y los diferentes sectores del predio, aunque aclaró que no contaba con una cifra oficial.
Salazar describió que algunos asistentes se refugiaron debajo de árboles o en los sanitarios y que hubo personas alcanzadas en las piernas, la espalda y la cabeza. “Una cosa es contarla y otra fue vivirla ahí. Fueron minutos de desesperación e incertidumbre”, expresó.
Daños en barrios y maquinaria
El periodista señaló que también se registraron afectaciones en el barrio Castaldo, donde algunas viviendas sufrieron daños en techos y ventanas. No obstante, remarcó que la mayor cantidad de reportes correspondió a vehículos alcanzados por las piedras.
La pedrada también afectó automóviles y maquinaria exhibida por concesionarios y empresas del sector agrícola. Los elementos habían quedado a la intemperie y no hubo tiempo suficiente para trasladarlos o cubrirlos antes de la llegada del fenómeno.
Salazar recordó una tormenta similar ocurrida en noviembre de 2018, aunque indicó que desde entonces no se había registrado en la localidad una granizada de esa magnitud. La evaluación final de los daños continuaba mientras propietarios, empresas y aseguradoras comenzaban a revisar los vehículos afectados.