Daniela Cardone volvió a ser noticia por una de las historias más llamativas de su vida privada: la exmodelo conserva ocho gatos persas embalsamados dentro de una vitrina en su casa, una colección que mantiene como recuerdo de sus queridas mascotas.
La revelación fue realizada por su hijo, el actor Junior Pisanú, durante su participación en el programa Almorzando con Juana, donde sorprendió a los integrantes de la mesa al contar el origen emocional de esta particular decisión.
El tema surgió cuando Freddy Villarreal recordó que la exmodelo había embalsamado a uno de sus gatos. Pisanú aclaró el dato y sorprendió a todos: “Ocho. Ocho gatos embalsamados”.
El vínculo entre los gatos persas y la abuela de Junior
Según explicó el actor, la decisión de Cardone no estuvo relacionada con una excentricidad, sino con un profundo vínculo emocional.
“La historia fue que falleció mi abuela y tenía ojos claros, y el persa tiene ojos claros. Y hubo ahí un vínculo muy fuerte”, relató Junior.
Ese recuerdo fue el punto de partida de una relación especial con la raza persa. Con el paso de los años, cada vez que uno de sus gatos fallecía, la exmodelo elegía conservarlo mediante la técnica de embalsamamiento en lugar de enterrarlo o cremarlo.
Algunos de esos animales la acompañaron durante más de 15 años, convirtiéndose en parte fundamental de su vida cotidiana.
La colección está protegida dentro de una vitrina
Pisanú explicó que los gatos no están distribuidos por la vivienda ni expuestos al ambiente, sino que permanecen dentro de una vitrina para preservar su estado de conservación.
“Están en una vitrina, uno arriba del otro, puestos así. Son gatos persas en su mayoría”, detalló el actor durante el programa.
Además, señaló que mantenerlos protegidos es necesario para evitar que se deterioren con el paso del tiempo.
La duda sobre qué pasará con los gatos en el futuro
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la incertidumbre sobre el futuro de la colección. Junior contó que tanto él como su hermana, la actriz Brenda Gandini, no saben qué harán con los ocho gatos cuando su madre ya no esté.
“La pregunta de mi madre es ‘¿qué va a pasar cuando yo no esté con esos gatos?’. Y con mi hermana decimos ‘no sé’”, confesó entre risas.