REDACCIÓN ELONCE
Pipi García fue protagonista del primer gol de Messi con Argentina al darle la asistencia en un amistoso Sub 20 de 2004. En diálogo con El Once Deportivo, por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, recordó aquellos días junto al rosarino y su paso por Patronato.
Pipi García recordó la asistencia para el primer gol de Messi con Argentina, una jugada que ocurrió hace 22 años y que quedó guardada para siempre en la historia personal del exfutbolista. José Luis “Pipi” García dialogó con El Once Deportivo, programa que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, en la previa de la despedida del capitán argentino de la Selección.
La historia se remonta a 2004, cuando Lionel Messi tenía apenas 17 años y se incorporó a un seleccionado juvenil dirigido por Hugo Tocalli. Argentina disputó un amistoso frente a Paraguay que terminó con goleada por 8 a 0 y allí el rosarino convirtió su primer tanto vistiendo la camiseta nacional.
La jugada tuvo como protagonista a García, quien filtró el pase que dejó a Messi frente al arquero. El entonces juvenil recibió, rompió entre líneas, eludió al guardameta y convirtió el séptimo tanto argentino. “El recuerdo más lindo es haber jugado esos dos partidos. A los tres días fuimos a jugar contra Uruguay y en esa semana pudimos compartir cuatro o cinco días juntos en el predio. Para mí fueron increíbles y es un premio que me llevo para siempre”, recordó Pipi.
El primer encuentro con un Messi de 17 años
García contó que los integrantes del plantel juvenil argentino habían escuchado hablar de un joven que llegaría desde España, aunque todavía desconocían la dimensión que alcanzaría su carrera. “Se comentaba que iba a venir un chico de Barcelona y que jugaba bien. Es lo único que sabíamos”, señaló.
El primer indicio apareció incluso antes de verlo dentro de una cancha. Pipi recordó que Messi llegó al predio con una gran cantidad de botines enviados por la marca que lo patrocinaba. Sin embargo, fue durante el entrenamiento cuando sus compañeros comenzaron a comprender que estaban frente a un jugador diferente.
“Cuando salimos al campo hicimos un reducido y era algo impresionante. Nosotros teníamos 19 años y él tenía 17. Era una cosa de locos, era imparable. Ahí ya nos dimos cuenta del calibre de lo que era”, relató.
Un joven tranquilo que evitaba las entrevistas
Más allá de lo que demostraba con la pelota, García recordó a aquel Messi adolescente como una persona reservada. “Muy tranquilo. En todos esos cuatro o cinco días tuvo un perfil muy bajo”, describió.
Incluso relató una situación que reflejaba la personalidad del rosarino en aquellos primeros pasos. Hugo Tocalli pretendía que Messi comenzara a hablar con los medios de comunicación porque ya existían programas interesados en entrevistarlo.
“El técnico, que era Hugo Tocalli, le dijo: ‘Mirá, Lionel, tenés que hablar con la prensa’. Lo habían invitado de programas y él no quería saber nada. Le decía: ‘Lionel, usted tiene que ir, la gente lo tiene que conocer’. Insistieron tanto que tuvo que ir”, recordó García.
La asistencia que quedó en la historia
La particularidad de aquel primer gol argentino de Messi es que Pipi García había comenzado el encuentro como suplente. Una lesión de Juan Manuel “Chaco” Torres durante los primeros minutos provocó su ingreso y terminó jugando prácticamente todo el partido.
“Yo arranco de suplente en ese partido y a los cinco minutos se lesiona Juan Manuel Torres. Entro a los seis minutos y prácticamente jugué todo el partido”, explicó. Así apareció en cancha con la camiseta número 16 y terminó protagonizando la asistencia para el histórico tanto.
Tres días después, Argentina volvió a jugar, esta vez frente a Uruguay. “Yo juego de titular, el primer tiempo termina uno a uno y en el entretiempo Hugo me saca, hace dos cambios y entra Messi. Ganamos 3 a 1 con dos goles de él”, relató.
“Pude jugar con el jugador más grande de todos”
Con el paso de los años, aquella breve convivencia adquirió otra dimensión para García. El exmediocampista reconoció que conserva especialmente el recuerdo de haber compartido cancha y concentración con quien considera el mejor futbolista de la historia.
“Me lo llevo para toda la vida, saber que pude tener la posibilidad de jugar con el jugador más grande de todos, para mí, porque son opiniones”, expresó.
El vínculo entre ambos prácticamente no volvió a repetirse. García contó que al año siguiente se cruzó nuevamente con Messi en Rosario, en un comercio de indumentaria, cuando la carrera del rosarino ya había cambiado considerablemente. “En ese año la vida de él ya había cambiado demasiado, ya había tenido participación en el Barcelona y lo crucé por última vez ahí”, recordó.
El orgullo de haber compartido cancha con Messi
Pipi aseguró que no suele darle una dimensión exagerada a su participación en aquel primer gol, pero reconoció el valor que tiene poder transmitir esa historia a su familia.
“El mayor orgullo y satisfacción es haber podido jugar o compartir con él ese tiempo y contárselo a mi hijo o a mi familia. Para mí es muy importante”, sostuvo durante la entrevista.
También manifestó la admiración que construyó por Messi con el paso de los años. “Por la admiración que después uno le tomó y el cariño que le tengo como profesional, como referente, no encuentro otra persona u otro deportista que me llene de tanta emoción al verlo o cuando habla. Messi me llena desde todo punto de vista”, afirmó.
El recuerdo de su paso por Patronato
La trayectoria de García también tiene un capítulo importante en Entre Ríos. En 2014 llegó a Patronato, donde disputó 27 partidos y convirtió tres goles. El mediocampista arribó al equipo de la mano de Diego Osella y posteriormente tuvo mayor continuidad con Sergio Lippi.
“La pasé re contra bien. Mi familia la pasó muy bien en Paraná”, recordó sobre su experiencia con la camiseta rojinegra. García explicó que inicialmente tuvo menos participación con Osella, pero su situación cambió durante la segunda mitad de la temporada: “Diego me llevó, me hizo jugar poco ese semestre y después vino Sergio Lippi. Ahí prácticamente jugué todos los partidos”.
Tras aquella temporada continuó su carrera en otros equipos del fútbol argentino. También tuvo un vínculo especial con Almirante Brown, club de la zona donde nació y en el que desarrolló buena parte de su trayectoria profesional.
El cierre de su carrera como futbolista
García recordó especialmente su etapa en Almirante Brown, donde encontró un lugar con el que se sintió identificado. “Hay veces que el jugador se siente identificado, se siente cómodo en algunos lugares y a mí me tocó la suerte de que me pase en ese club que tanto quiero”, sostuvo.
El exmediocampista valoró además haber podido decidir cuándo terminar su carrera. “Pude jugar mucho tiempo y me pude retirar cuando yo quise y no cuando el fútbol me dejó a mí. Esa etapa la cerré bien”, aseguró.
Su último paso como futbolista fue por Argentino de Quilmes. La decisión inicial había sido retirarse después de su etapa en Almirante Brown, pero finalmente extendió su trayectoria durante una temporada más antes de cerrar definitivamente su recorrido dentro de las canchas.
Una jugada para contar toda la vida
Más de dos décadas después de aquella tarde de 2004, el pase de García volvió a cobrar relevancia en la jornada de despedida de Messi de la Selección Argentina. Lo que en ese momento era apenas una asistencia dentro de un amistoso juvenil terminó transformándose en el inicio de una historia extraordinaria.
Pipi no buscó apropiarse del protagonismo y destacó fundamentalmente la posibilidad que tuvo de compartir aquellos días con el rosarino. La dimensión de lo ocurrido llegó después, cuando aquel adolescente que sorprendía a todos en los entrenamientos comenzó a construir una carrera histórica.
A 22 años de aquel primer gol, Pipi García conserva el privilegio de haber dado la asistencia para que Lionel Messi marcara por primera vez con una camiseta de la Selección Argentina. Una jugada que atravesó el tiempo y que, como él mismo resumió, se llevará “para toda la vida”.