La empresa Finca Balcarce anunció el cierre definitivo de su planta dedicada a la elaboración de papas prefritas congeladas. La firma atribuyó la decisión a la caída del consumo, la pérdida de competitividad y el aumento de los costos operativos.
La empresa Finca Balcarce, dedicada a la elaboración de papas prefritas congeladas, anunció el cierre definitivo de su planta y dejó sin trabajo a los 50 empleados que aún integraban su plantel. La decisión fue comunicada por la firma, que sostuvo que la continuidad del proyecto se volvió inviable por el contexto económico.
En un mensaje difundido tras el cierre, la empresa explicó que la medida respondió a una combinación de factores vinculados con la caída del consumo, la pérdida de competitividad y el incremento sostenido de los costos operativos.
De 200 empleados al cierre
Finca Balcarce había nacido en 2016 como un emprendimiento familiar orientado a la industrialización de la papa, uno de los principales productos de la región.
Durante sus años de mayor crecimiento llegó a emplear a alrededor de 200 personas y se consolidó como una de las firmas destacadas del sector.
Sin embargo, la actividad se fue deteriorando de manera progresiva. Al momento del cierre, la planta contaba con 50 trabajadores, quienes quedaron desempleados tras la decisión de bajar definitivamente las persianas.
Los motivos de la empresa
Desde la firma señalaron que la determinación no fue sencilla ni improvisada. "Esta decisión no ha sido fácil ni apresurada. Es el resultado de un análisis profundo frente a un contexto que, lamentablemente, se ha vuelto insostenible para nuestra actividad", indicaron.
Además, sostuvieron que el cierre respondió a "la pérdida de competitividad, el incremento sostenido de los costos operativos y una marcada caída del consumo", factores que terminaron haciendo inviable la continuidad de la producción.
Un cierre que genera preocupación
El desenlace resultó especialmente llamativo porque meses atrás la empresa había concretado su primera exportación de papas congeladas a Brasil, una operación que había sido presentada como el inicio de una etapa de expansión hacia nuevos mercados.
El cierre generó preocupación en una ciudad estrechamente vinculada con la producción de papa y con fuerte presencia de actividades agroindustriales.