REDACCIÓN ELONCE
Con la llegada de las bajas temperaturas, aumentó la demanda de leña para calefacción. Sin embargo, comerciantes señalaron a Elonce que las familias reducen las compras y adquieren cantidades más pequeñas por la situación económica.
La llegada de las temperaturas más bajas impulsó las ventas de leña en Paraná, aunque los comerciantes advierten que la situación económica modificó los hábitos de consumo y obligó a los clientes a comprar cantidades cada vez más reducidas para calefaccionar sus hogares.
Martín Zanero, propietario de una leñería de la capital entrerriana, explicó a Elonce que durante los días más fríos se registró una importante demanda, aunque aclaró que el comportamiento de los consumidores cambió respecto de años anteriores. “Los días de mucho frío tuvimos bastante demanda”, indicó.
Según relató, la clientela es diversa y abarca distintos sectores sociales. Algunos adquieren leña para calefaccionar sus viviendas durante el invierno, mientras que otros la utilizan de manera ocasional en hogares o salamandras durante fines de semana y reuniones familiares.
Compras más pequeñas por la situación económica
El comerciante señaló a Elonce que la crisis económica obligó al sector a adaptarse a nuevas modalidades de venta. Mientras que años atrás los pedidos eran de grandes cantidades para toda la temporada, actualmente predominan las compras pequeñas y frecuentes.
“Antes se mandaban 200 o 300 kilos de leña. Ahora nos piden por 10.000 pesos o para una semana. Tenemos que adaptarnos porque la gente va comprando de acuerdo a lo que puede”, explicó.
La oferta incluye desde pequeñas bolsas de cuatro kilos, cuyo valor ronda los 2.500 pesos, hasta pedidos más importantes. Según comentó, una de esas bolsas puede alcanzar para una tarde o una noche de calefacción, dependiendo del uso que se le dé.
Hogares y salamandras, los principales destinos
La mayor parte de la leña se destina a hogares y salamandras, especialmente los modelos modernos que requieren cortes específicos para optimizar la combustión y prolongar la duración del fuego. “El cliente se ríe por la comparación porque el corte depende entre el tamaño de un termo y una botella de Manaos, y el de 30 por 20 centímetros es el que más vendemos para un hogar; mientras que a las salamandras nuevas también les entra esa leña grande y aguantan más cantidad”, explicó.
Zanero indicó que el tamaño más solicitado es el que permite alimentar de manera eficiente los sistemas de calefacción domiciliarios. Además, explicó que muchos clientes administran cuidadosamente el consumo y realizan compras escalonadas a lo largo del mes.
“Ahora la gente espera cobrar, paga sus cuentas y después ve cuánto puede destinar a la leña. Antes compraban para toda la temporada, hoy compran para una semana o quince días”, sostuvo.
La preocupación por las lluvias
El comerciante también manifestó inquietud por las persistentes lluvias registradas en distintas zonas proveedoras de madera, especialmente en Corrientes, Chaco y el norte entrerriano.
Según explicó a Elonce, las precipitaciones dificultan el ingreso de camiones a los montes y campos donde se realiza la extracción, lo que puede afectar la disponibilidad de stock durante el invierno. “Si vienen varios meses lluviosos, se complica sacar la producción porque muchos caminos son de tierra y se vuelven intransitables”, advirtió.
Pese a ese escenario, aseguró que mantienen la calidad de la leña comercializada y continúan trabajando para garantizar el abastecimiento durante la temporada invernal, cuando se concentra una de las etapas de mayor actividad para el sector.