En una jornada marcada por el reconocimiento al esfuerzo diario, un bombero voluntario y una enfermera compartieron sus experiencias y el sentido de sus tareas. Entre la vocación, el compromiso y el servicio, destacaron el valor humano del trabajo.
En el marco del Día del Trabajador, el móvil de Elonce recogió testimonios de dos trabajadores con trayectorias marcadas por la vocación de servicio: un bombero voluntario y una enfermera del Hospital San Martín.
Ambos coincidieron en resaltar que el trabajo no solo implica una actividad diaria, sino también un compromiso con la comunidad, sostenido a lo largo del tiempo con esfuerzo y dedicación.
En este contexto, el Día del Trabajador se convirtió en una oportunidad para visibilizar historias que, desde distintos ámbitos, reflejan el valor humano de cada profesión.
“Es una forma de vida”, el rol del bombero voluntario
Lucas García, integrante del cuerpo de Bomberos Voluntarios, lleva 21 años en la institución y definió su tarea con claridad: “Es una forma de vida”.
Al describir su rutina, explicó que no existen diferencias entre un feriado y un día habitual: “Es un día normal, un día de guardia más, más un día feriado”, señaló, al tiempo que remarcó que el servicio implica “dar un poco del tiempo tuyo hacia los demás”.
Sobre su experiencia, recordó intervenciones que lo marcaron, como la explosión de Rosario en 2013. “De un momento para el otro tuvimos que salir y estuvimos cinco días trabajando”, contó.
También destacó los momentos positivos, vinculados a salvar vidas: “Un RCP bien hecho puede cambiar todo. Me tocó aplicarlo en mi familia”, relató.
En cuanto al reconocimiento, sostuvo que el mayor valor es interno: “El voluntariado no es para tener un reconocimiento grande, el bienestar es poder ayudar”.
Una vida dedicada al cuidado en el hospital
Por su parte, Angélica Pereyra, enfermera del Hospital San Martín con 36 años de servicio, repasó su trayectoria en el sistema de salud.
“Le di un 70% de mi vida al hospital”, expresó, al tiempo que reconoció el desgaste que implica la profesión: “Es muy cansador, muy desgastante”.
Actualmente, se desempeña en consultorios externos, donde detalló la alta demanda: “Aproximadamente 150 pacientes por día”, explicó, al describir el funcionamiento del servicio y la falta de personal.
Al definir su profesión, fue contundente: “La enfermera no solo inyecta, es mamá, es psicóloga, es todo”, sostuvo.
Además, reflejó el impacto emocional del trabajo: “Recibimos al paciente cuando llega y muchas veces somos los que lo despedimos”, señaló.
Vocación, compromiso y mensaje en el Día del Trabajador
En el cierre, ambos trabajadores coincidieron en la importancia de sostener la vocación pese a las dificultades.
García expresó que seguir en servicio “significa poder ayudar un día más”, mientras que Pereyra aseguró: “Yo me voy a retirar feliz, porque elegí lo que quise ser”.
En ese sentido, en este Día del Trabajador, los testimonios pusieron en primer plano no solo las condiciones laborales, sino también el compromiso personal de quienes, desde distintos roles, sostienen tareas esenciales para la comunidad.