REDACCIÓN ELONCE
El alquiler de toros en la región pampeana se consolida como una alternativa eficiente para productores ganaderos, con beneficios productivos, económicos y de manejo.
El alquiler de toros en la región pampeana se posiciona como una alternativa cada vez más elegida por productores ganaderos que buscan optimizar costos y mejorar la eficiencia de sus rodeos. El sistema, que comenzó hace tres décadas como una idea innovadora, hoy alcanza una escala significativa en distintas zonas productivas del país.
“Nuestra empresa fue creada hace 30 años, que se dedica al alquiler de reproductores que compramos en diversas cabañas. Proveemos distintas razas en la región pampeana”, explicó Alejandro Rodríguez en diálogo con el programa “Moviendo el Avispero”.
La iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta del sector. “Asistía recién recibido a un amigo y me pidió que haga la cuenta si me convenía comprar los toros o hacer inseminación y se me ocurrió la idea de alquilar toros. Junto con otro cliente amigo, se me ocurrió la idea de fundar esta empresa en el año 1995. Empezamos con muy poquitos, aproximadamente con 30 toros y actualmente alquilamos mil por temporada en la región pampeana”.
Cómo funciona el sistema de alquiler de toros
El modelo se basa en contratos previos que se adaptan a las necesidades de cada productor. “La mayoría de los servicios son estacionados y en primavera. Los productores se contactan durante el año con nosotros, hacemos un contrato donde se especifica la cantidad de toros, la raza, la fecha de ingreso al servicio, la fecha de retirada y el precio, que depende de la calidad de los toros. Empiezan el 1 de octubre o de noviembre, le enviamos los toros al productor y quedan ahí durante el periodo de servicio del campo. Pueden ser 60,90 o 120 días”.
Este sistema permite a los productores contar con reproductores durante el período justo, sin necesidad de mantenerlos todo el año. La logística incluye el traslado, permanencia y retiro de los animales una vez finalizado el servicio.
En términos productivos, el rendimiento de los toros depende de diversos factores. Según Rodríguez, el cálculo habitual es de un toro cada 25 a 33 vacas, dependiendo de las condiciones del campo.
Beneficios productivos y de manejo
Uno de los principales atractivos del alquiler de toros en la región pampeana es la simplificación del manejo del rodeo. “Algunos beneficios son muy evidentes y otros no tanto. Uno de ellos es que facilita muchísimo el manejo del campo porque es una categoría que normalmente molesta bastante más que las vacas. A pesar de que un toro come como una vaca y media aproximadamente, ocupan espacios holgados y en términos prácticos terminan resultando del peso forrajero de dos o más vacas en el campo”.
Además del aspecto operativo, el sistema permite una planificación más precisa. “Después hay otros beneficios que no son tan evidentes. Primero se dimensiona cada año la cantidad de toros que el campo necesita. A lo mejor un año el productor tiene que entorar vaquillonas y otro año tiene que cambiar el plantel de vacas y reducirlo. Con nuestro sistema, nunca le va a sobrar toros, sino siempre va a estar dimensionado con el tipo y la cantidad que necesita”.
Este enfoque evita costos innecesarios y mejora la eficiencia del uso de recursos dentro del establecimiento.
Ventajas económicas y proyección del negocio
Desde el punto de vista económico, el alquiler también ofrece incentivos fiscales. “También tiene ventajas impositivas porque la factura del alquiler del toro se desgrava íntegramente como gasto”, destacó Rodríguez.
El costo del servicio se establece en relación al valor del mercado ganadero. Actualmente, el precio inicial equivale a 450 kilos de novillo, lo que lo convierte en una opción competitiva frente a la compra de reproductores.
Además, el especialista aseguró que este sistema puede mejorar la productividad: “va a poder producir un ternero y medio más”. Esta mejora en los índices productivos es uno de los factores que impulsa su crecimiento.
Un modelo consolidado en la ganadería moderna
Con una vida útil promedio de cuatro campañas por toro, el sistema de alquiler permite maximizar el rendimiento de los animales y distribuir su uso en distintos establecimientos. Esto contribuye a una mayor eficiencia en toda la cadena productiva.
A lo largo de los años, el modelo evolucionó desde una idea inicial con apenas 30 toros hasta alcanzar el alquiler de mil ejemplares por temporada. Este crecimiento refleja la aceptación del sistema en la región pampeana.