Las heladas en New York alcanzaron niveles históricos este fin de semana, con registros de temperatura más bajos que en varias zonas de la Antártida, en medio de una masa de aire ártico que afecta al noreste de Estados Unidos.
Las heladas en New York marcaron este domingo un récord al mantener a la ciudad con aproximadamente –16 grados Celsius y una sensación térmica cercana a –26 grados, cifras que superan los registros de la estación estadounidense McMurdo en la Antártida, donde se midieron cerca de –6 grados Celsius al mismo tiempo.
El fenómeno se explicó por un potente descenso de aire ártico procedente del norte de la bahía de Hudson, en Canadá, que se desplazó hacia el sur cubriendo amplias regiones del noreste del país, incluyendo grandes áreas metropolitanas como Filadelfia y Boston.
El impacto llevó a la emisión de alertas por frío extremo para más de 43 millones de personas, con advertencias sobre condiciones potencialmente mortales, especialmente para quienes permanecen al aire libre.
Rachas de frío extremo y consecuencias en la población
Dan DePodwin, director sénior de operaciones de pronóstico de AccuWeather, explicó que “en muchas partes del noreste, lejos de la costa, este período prolongado de frío es el más extremo al menos de la última década y, en algunas zonas, de las últimas dos décadas”.
Las condiciones se vieron agravadas por fuertes ráfagas de viento y, en sectores de Nueva Inglaterra, por nevadas localmente intensas asociadas a un sistema atmosférico que generó bandas de precipitación con acumulaciones rápidas.
En áreas del norte del estado de Nueva York y del extremo norte de Nueva Inglaterra, los registros de temperatura llegaron a ubicarse entre –29 y –34 grados Celsius, con sensaciones térmicas cercanas a –40 grados, lo que aumenta significativamente el riesgo de congelamiento de piel expuesta en menos de treinta minutos.
Medidas de emergencia y centros de calefacción
En respuesta a las heladas en New York, las autoridades habilitaron 60 centros de calefacción en los cinco distritos, además de autobuses acondicionados como refugios móviles, con puntos de atención estratégicos en áreas de alta circulación, como el centro de Manhattan.
Las autoridades reiteraron que incluso exposiciones breves al aire libre pueden resultar peligrosas y recomendaron a la población comunicarse con las líneas de emergencia si detectan personas en situación de riesgo.
En las últimas semanas, al menos 17 personas murieron en Nueva York tras permanecer al aire libre durante el temporal, 13 de ellas por hipotermia, según los informes oficiales, lo que evidencia la gravedad del fenómeno.
Pronóstico y mejora gradual
Aunque el episodio fue catalogado como uno de los más intensos en más de veinte años, los pronosticadores anticiparon que el frío extremo comenzará a ceder gradualmente en los próximos días, publicó Infobae.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las temperaturas seguirán bajas, pero se espera que las sensaciones térmicas mejoren paulatinamente, reduciendo los riesgos de exposición directa a las heladas.
Las autoridades locales continúan reforzando las medidas de protección para los habitantes más vulnerables y mantienen la recomendación de permanecer en espacios calefaccionados mientras dure la ola de frío extremo.