La Fiscalía impuso a Juan Javier Huerta, propietario de la Distribuidora “La Esperanza”, el pago de 10.000 pesos que servirán procesalmente para garantizar la continuidad del juicio por la muerte de Eduardo Cáceres y Claudio Matías Román.
El pasado lunes 9 diciembre, cuando en distintos puntos de Concordia había riesgo de potenciales saqueos, que luego finalmente se concretaron, el propietario de la Distribuidora “La Esperanza”, Juan Javier Huerta, llevó a sus empleados desde el aserradero en el que trabajaban, hasta las puertas de la distribuidora para protegerla de los saqueadores. Tras los desmanes, Eduardo Cáceres de 22 años recibió un disparo en la cabeza que le dio muerte días más tarde, y Claudio Matías Román falleció a causa de las graves quemaduras que tenía en su cuerpo. Según la hipótesis judicial, el jefe de los jóvenes habría disparado contra Cáceres al confundirlo con un saqueador; y tras rociar cada rincón del negocio con combustible para prender fuego el comercio, resultaron lesionados, Román y él mismo.
El 16 de diciembre pasado fallecieron Cáceres y Román, mientras que Huerta permanece internado en una clínica de Santa Fe donde se recupera de las severas quemaduras que sufrió en el incendio que él mismo generó. El propietario de la distribuidora fue imputado por homicidio simple y homicidio culposo en concurso real, por lo cual, posee medidas restrictivas que le impiden comunicarse con testigos y familiares de las víctimas.
Según informó el fiscal Germán Dri, quien investiga la causa, los abogados del comerciante no se opusieron al pedido de la Fiscalía de imponer una fianza a Huerta. Por lo que tras una nueva audiencia en la causa iniciada por la muerte de los jóvenes, la Fiscalía agregó el pedido de caución, que la defensa aceptó y el Juez ordenó su cumplimiento. Tal es así que el dueño de la distribuidora deberá entregar 10.000 pesos que servirán procesalmente para garantizar la continuidad de juicio. Ya que si se fuga perderá ese dinero.