La menor falleció tras contagiarse de hantavirus y su caso encendió la alerta sanitaria. Con este deceso, ya son cuatro las muertes confirmadas por la enfermedad en lo que va del año, según informaron autoridades sanitarias.
Una niña de 10 años murió tras haberse contagiado de hantavirus en la ciudad bonaerense de General Belgrano, lo que elevó a cuatro el número de fallecidos por esta enfermedad en las primeras semanas de 2026 en la provincia de Buenos Aires. El deceso se produjo el 8 de enero y fue confirmado a través de los registros oficiales del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), en coordinación con las autoridades sanitarias provinciales.
Desde el municipio se informó que el caso fue abordado “siguiendo estrictamente los protocolos vigentes” y que, tras confirmarse el diagnóstico, se activaron de manera inmediata las acciones epidemiológicas correspondientes para el control del foco. La niña residía en una zona rural, donde se dispuso un bloqueo sanitario preventivo.
Entre las medidas adoptadas se realizaron tareas de desmalezamiento, fumigación y desratización en el área, con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos contagios y evitar la proliferación de roedores, principales transmisores del virus. Además, se reforzaron las recomendaciones sanitarias a la población cercana.
Con este fallecimiento, la provincia de Buenos Aires acumula al menos cuatro muertes confirmadas por hantavirus en las primeras semanas de 2026, todas en distritos del interior. En un hospital de Pergamino murió un adolescente de 14 años, oriundo de San Andrés de Giles. En Chacabuco falleció un hombre de 59 años que estaba internado en una clínica de Junín; el diagnóstico fue confirmado posteriormente por el Instituto Maiztegui. En Mar del Plata, en tanto, se registró la muerte de un hombre de 33 años, cuyo caso fue confirmado por el área de Zoonosis municipal, que aclaró que se trató de un episodio aislado, según indica La Nación.
Si bien desde el área de salud indicaron que no se registró un brote inusual para esta época del año, la sucesión de casos fatales en un corto período reforzó la necesidad de sostener la vigilancia epidemiológica y las acciones preventivas.
De acuerdo con los boletines oficiales, el hantavirus presenta un aumento estacional durante los meses de primavera y verano, cuando se concentra la mayor cantidad de casos. En 2025, se había registrado un incremento de notificaciones respecto de años anteriores, situación que mantuvo en alerta a las autoridades sanitarias.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica que se transmite principalmente por contacto con roedores infectados, sus excrementos, orina o saliva. La principal medida de prevención es evitar el contacto con estos animales, mantener limpios los espacios cerrados y extremar los cuidados en zonas rurales o con presencia de roedores.