Se trata de áreas cercanas a los glaciares donde el suelo permanece congelado durante gran parte del año y actúa como una reserva hídrica natural. El proyecto de ley de Glaciares busca redefinir cuáles son las zonas protegidas.
El proyecto de ley de Glaciares que busca convertir en ley este miércoles la Cámara de Diputados, busca redefinir cuáles son las zonas protegidas y en áreas periglaciares las que se pueden permitir tareas de exploración y explotación para captar inversiones mineras.
La iniciativa fue impulsada por el Gobierno por pedido de los mandatarios provinciales aliados para impulsar millonarias inversiones mineras en las provincias del norte y de la zona de cuyo a través del régimen del RIGI, incluido en la Ley Bases sancionada en el 2024.
Impulsan la ley los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; de San Juan, Marcelo Orrego; de Salta, Gustavo Sáenz, y de Mendoza, Alfredo Cornejo, que tiene el mayor desarrollo minero.
Uno de los aspectos centrales de la ley sancionada por el Senado es que se modifican los criterios de protección para permitir actividades económicas en zonas que antes estaban estrictamente resguardadas, especialmente en el ambiente periglacial.
Conservación del agua
Además, la iniciativa le transfiere facultades a las provincias para decidir qué zonas proteger y cuáles no, reduciendo la injerencia de la administración central.
El ambiente periglacial es una de las zonas más importantes dentro del sistema de protección establecido por la Ley de Glaciares en Argentina, ya que cumple un rol clave en la conservación del agua.
Se trata de áreas cercanas a los glaciares donde el suelo permanece congelado durante gran parte del año y actúa como una reserva hídrica natural, regulando el flujo de agua hacia ríos y cuencas.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, estas regiones funcionan como una especie de “esponja” que acumula y libera agua de manera gradual, lo que resulta fundamental para el abastecimiento en distintas zonas del país.
Punto central del proyecto
El ambiente periglacial está incluido dentro de la ley vigente, que limita ciertas actividades como la minería o la explotación de recursos para evitar impactos ambientales que puedan afectar estas reservas.
En el marco del debate por la reforma de la norma, este tipo de territorio se convirtió en uno de los puntos centrales, ya que cualquier modificación en su protección podría tener consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua.
De esta manera, el ambiente periglacial no solo es relevante desde el punto de vista geográfico, sino también estratégico, por su vínculo directo con los recursos hídricos y el equilibrio ambiental.