"Vi algo parecido a un perro enorme y negro, pero no era perro porque era muy grande y deforme", asegura uno de los testimonios que se disparó la preocupación en la zona de Feliciano. Otros también afirman haberlo visto.
En los últimos días se multiplicaron los testimonios de personas de la localidad de Feliciano que aseguraron haber visto en diferentes sectores de la ciudad, a una criatura, cuyas descripciones coincidirían con la de un supuesto "lobizón". Los supuestos encuentros son muchos e incluso trascendieron algunos relatos de la experiencia, señala <i>Realidad Regional</i>.
"En Ruta 2, cerca de la curva de la circunvalación, venía pasando en auto y de pronto vi algo parecido a un perro enorme y negro, pero no era perro porque era muy grande y deforme. Los pies eran deformes también, no se movía, solo me miraba, la cara era similar a un ciervo". Así describió un lector su experiencia al mencionado medio.
<i>Algunos de los testimonios. (Realidad Regional).</i>
<h5>Testimonios difusos</h5>
Varias personas de la zona, manifestaron que vieron algo parecido y el tema comenzó a suscitar interés en las redes sociales, al tiempo que se conocían nuevos testimonios. Los testigos coincidieron al afirmar que el supuesto "lobizón" o extraña criatura, genera preocupación en un sector de la ciudad de Feliciano.
Sin embargo, las declaraciones, al igual que las imágenes que lograron ver, son difusas. Algunos aseguran que los dichos de las personas coincidirían con la descripción de un aguará guazú.
El misterio y las incógnitas crecen en Feliciano al ritmo que se multiplican los testimonios, pero hasta el momento no hay nada claro.
<h5>La leyenda del Lobizón</h5>
Se trata de una superstición de origen europeo, según la cual el séptimo hijo varón al llegar a la adolescencia se transforma en Lobizón los viernes de luna llena.
Según la tradición, el maleficio da como resultado la aparición, la transformación a partir de la adolescencia, de un ser que mezcla características perrunas y porcinas, que se alimenta de excremento y niños no bautizados.
La amplia difusión popular de la leyenda y la marginación de varones nacidos en esas circunstancias, dio origen -para contrarrestarla- a la tradición del padrinazgo por parte del presidente de la Nación al séptimo hijo, legalizada bajo el mandato de Juan Domingo Perón en 1973.