REDACCIÓN ELONCE
El montañista entrerriano Juan Cruz Rodríguez protagonizó una histórica expedición de montañismo en Nepal, donde alcanzó la cima del Lotse y llevó el nombre de Entre Ríos a lo más alto. Así lo relató a Elonce.
El montañismo en Nepal fue noticia en la región tras la impresionante hazaña del entrerriano Juan Cruz Rodríguez, quien logró alcanzar la cima del Lotse, la cuarta montaña más alta del planeta. El logro se enmarca en una historia de esfuerzo, entrenamiento constante y pasión por la montaña, que hoy pone al montañismo en Nepal como eje de una travesía que llevó el nombre de Entre Ríos a la élite mundial del deporte de altura.
“Subimos con un compañero hasta los 8516 m que tiene su cumbre”, explicó Rodríguez a Elonce al relatar su ascenso en el Himalaya, destacando las condiciones extremas de la expedición.
Preparación extrema y vida en altura
La preparación fue clave para afrontar el desafío del montañismo en Nepal. Rodríguez detalló que el entrenamiento se realizó principalmente en la cordillera argentina, con base en experiencias previas en el Aconcagua como guía profesional.
“Nos preparamos toda la temporada de verano en Aconcagua, trabajando como guías. Estuvimos de noviembre hasta febrero en la montaña específicamente”, contó el montañista, subrayando la exigencia física y mental del proceso.
Una pasión nacida en Entre Ríos
El vínculo de Juan Cruz con la montaña comenzó en su tierra natal, La Paz, Entre Ríos. Allí inició su formación en 2017, construyendo una carrera que lo llevó a profesionalizarse en Mendoza.
“Empecé a hacer montañismo en 2017. Soy guía profesional de montaña. Estudié en la escuela de Mendoza”, recordó.
Expedición, aclimatación y desafíos extremos
La expedición al Lotse tuvo una duración total de un mes y cinco días, con un proceso de aclimatación fundamental para sobrevivir a las condiciones extremas del montañismo en Nepal.
“Todo el mes anterior estuvimos aclimatándonos en el campo base haciendo rotaciones para generar más glóbulos rojos y captar mejor el oxígeno”, explicó Rodríguez.
El momento más duro y la cima soñada
El día de cumbre fue, según el propio montañista, el momento más exigente de toda la travesía. Las condiciones climáticas llevaron la experiencia al límite humano.
“El día de cumbre fue el más áspero”, afirmó.
Sobre el instante final, agregó: “Cuando llegamos a la cumbre estaba muy ventoso, así que tuvimos más o menos 10 minutos, sabíamos que había que bajar rápido”.
Entre el regreso y los próximos desafíos
Tras la hazaña en el montañismo en Nepal, Rodríguez ya piensa en el futuro. Entre sus objetivos aparece el regreso a nuevas expediciones y la posibilidad de escalar el Everest.
“Muchas ganas de volver a Nepal y seguir creciendo como profesional”, expresó.
También dejó una recomendación para quienes quieran iniciarse en la disciplina: “Empezar de a poco y, si hacen ascensiones, lo mejor es contratar un guía”.
Orgullo entrerriano en la cima del mundo
El logro de Juan Cruz Rodríguez no solo representa un hito personal, sino también un motivo de orgullo para Entre Ríos, que suma un nuevo protagonista en el mapa internacional del montañismo en Nepal. Su historia combina disciplina, formación y una pasión que, como él mismo demuestra, no conoce límites.
La hazaña adquiere aún mayor relevancia si se tiene en cuenta la escasa cantidad de argentinos que han alcanzado esta cumbre. Apenas una docena de compatriotas logró llegar a la cima del Lotse, lo que dimensiona la dificultad extrema de la expedición y ubica al entrerriano dentro de un grupo muy reducido de alpinistas nacionales que consiguieron este desafío en el Himalaya.