REDACCIÓN ELONCE
El productor misionero Sergio Barreto advirtió sobre la profunda crisis que atraviesa el sector de la yerba mate y aseguró que pequeños y medianos productores viven una situación “histórica”. Apuntó contra la desregulación del mercado y la eliminación de funciones del INYM.
La crisis que atraviesa el sector de la yerba mate en Misiones volvió a quedar expuesta tras las declaraciones del productor yerbatero Sergio Barreto, quien describió un escenario crítico para miles de familias vinculadas a la actividad. En diálogo con el programa Moviendo el Avispero, por ELONCE Radio & Stream FM 98.7, el trabajador rural aseguró que la situación actual representa “una involución histórica” para los pequeños y medianos productores.
“No ha evolucionado absolutamente nada, ha involucionado en forma histórica. Nunca la producción de hierba estuvo así”, expresó Barreto al analizar el presente del sector. El productor sostuvo que la problemática no responde únicamente a factores productivos, sino principalmente a decisiones políticas tomadas en los últimos años.
Según explicó, el conflicto se profundizó tras la pérdida de atribuciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), organismo encargado de fijar precios de referencia para la hoja verde. “Milei borró de un plumazo el INYM, no nos fijó más precio y eso al productor lo mató”, afirmó.
“Nosotros somos los que cultivamos y cuidamos la yerba”
Durante la entrevista con Elonce, Barreto defendió el rol de los productores dentro de la cadena yerbatera y cuestionó que las decisiones sobre el sector sean tomadas lejos de las provincias productoras.
“Somos los que cultivamos, somos los que cuidamos, somos los que cosechamos. Si no cultivamos y no cuidamos que crezca esa planta, el cosechero no va a cosechar yerba”, señaló.
El productor también apuntó contra los grandes molinos yerbateros y sostuvo que existe una fuerte desigualdad en las condiciones de competencia. “¿Cómo puede competir Patronato con el Real Madrid? Es clarísimo el ejemplo de la diferencia en las posibilidades de competir”, comparó.
En ese sentido, explicó que los grandes grupos empresarios cuentan con ventajas económicas y productivas imposibles de igualar por parte de pequeños productores familiares. “Ellos compran seis o siete camiones de insumos y a nosotros nos cobran muchísimo más caro”, afirmó.
Importaciones y caída del consumo
Barreto sostuvo además que la apertura de importaciones agravó aún más la situación del sector yerbatero. Según explicó, tras la flexibilización del mercado comenzaron a ingresar grandes cantidades de yerba canchada desde Paraguay y Brasil.
“Los molinos fueron y compraron millones de kilos de canchada. Les salía cuatro veces menos”, denunció. De acuerdo con su relato, esto provocó que actualmente las industrias tengan sus depósitos saturados y reduzcan al mínimo la compra de hoja verde local.
El productor aseguró que la crisis también está vinculada con la caída del consumo interno producto de la situación económica general. “Jamás pensaron que el pueblo argentino no iba a tener plata. La gente dejó de comprar”, sostuvo. Al respecto, agregó que " lo que no aceptamos es que algunos productores están vendiendo las chacras”.
Actualmente, según detalló, el kilo de hoja verde pasó de pagarse cerca de 400 pesos a apenas 180 pesos. “Le están pagando al productor 180 pesos el kilo contra una góndola donde el kilo vale 4000 o 5000 pesos”, remarcó.
“La yerba mate es parte de nuestra historia”
A lo largo de la entrevista, Barreto insistió en que la actividad yerbatera forma parte de la identidad cultural de la región y cuestionó las propuestas de reconversión productiva impulsadas desde sectores del Gobierno nacional.
“La yerba es cultural. A la Argentina la conocen por el asado, por Maradona, por Messi y por el mate”, expresó.
Además, rechazó la idea de abandonar la producción tradicional para reemplazarla por otros cultivos. “No le puedo decir a mi abuelo o a mi familia que venga alguien de Buenos Aires a decirnos que tenemos que plantar sandía en lugar de yerba”, manifestó.
Por último, reclamó una mayor intervención estatal para proteger a los pequeños productores y pidió recuperar herramientas regulatorias para evitar el colapso del sector. “El Estado tiene que cuidar la integridad de los que producen”, concluyó.