REDACCIÓN ELONCE
Los casos de scrapie en Entre Ríos encendieron la alarma en el sector ovino tras la detección en un establecimiento y la aplicación de medidas sanitarias obligatorias.
Los casos de scrapie en Entre Ríos generaron preocupación en el sector productivo tras la confirmación de tres animales positivos en un establecimiento ovino. La situación fue dada a conocer por el productor Sergio Taffarel, quien detalló el proceso que derivó en la detección de esta enfermedad poco frecuente en el país.
“Es una enfermedad muy vieja que se data desde el 1700 y que está en todo el mundo. Es una enfermedad característica de los ovinos y caprinos. No afecta a otra raza, no afecta al ser humano, no es una zoonosis, que es sumamente importante”, explicó el productor en diálogo con el programa “Moviendo el Avispero”.
El caso se originó a partir de controles sanitarios obligatorios. Según relató Taffarel, la detección se produjo tras el envío de muestras al laboratorio, en cumplimiento de las normativas vigentes.
Cómo se detectó la enfermedad en el establecimiento
El procedimiento comenzó con el análisis de animales fallecidos o faenados dentro del establecimiento. “Tenemos la responsabilidad de remitir una muestra a Senasa cuando el animal muere o lo faenamos. Cumpliendo como cumplimos con todas las normas para traer esos animales de los años 2020/2021. En este caso, fueron dos: uno faenamos para el consumo porque era una hembra que no producía más y otro por muerte natural, mandamos los dos cerebros a Senasa y en el mes siete del 2025 y en diciembre del año pasado hacen unos análisis y encuentran sospechoso y luego esas muestras se mandan a un laboratorio de Zaragoza, en España. En abril nos comunican que tenemos un caso positivo”.
El proceso de confirmación incluyó estudios internacionales, lo que evidencia la complejidad del diagnóstico. La notificación final llegó meses después del envío de las muestras.
A pesar de la preocupación inicial, el productor aclaró que la enfermedad no tiene impacto directo en la salud humana ni representa un riesgo de zoonosis.
Medidas sanitarias y consecuencias productivas
Tras la confirmación, se activaron protocolos sanitarios estrictos que afectan de manera directa la actividad del establecimiento. “Es una enfermedad que no afecta a la producción. Si fuese una enfermedad grave, estaríamos muchísimo más complicado”, señaló.
Sin embargo, las medidas de control implican fuertes restricciones. “Nos interdictan el campo por dos años y según el protocolo que envía Senasa, debemos hacer una despoblación en el establecimiento, es decir, dejamos de ser productor. No podemos sacar ningún animal a reproducción y por no ser una zoonosis, no permiten enviar los animales a la faena. Luego tenemos que quedarnos en el campo solamente con los animales resistentes porque a partir de que nos enteramos de la enfermedad, hay un análisis del genoma que determina sí es susceptible o resistente (el animal)”.
Estas disposiciones obligan a reducir drásticamente la cantidad de animales, lo que impacta de lleno en la economía del productor.
Falta de recursos y reclamos al Estado
Uno de los puntos críticos señalados por Taffarel es la falta de herramientas para abordar la enfermedad a nivel local. “No están los kits que lean esta enfermedad”, afirmó en relación a las limitaciones tecnológicas para su detección.
Esta situación lo llevará a reducir su producción de manera significativa: de unas 400 cabezas a apenas 60 en el mejor de los escenarios posibles. El impacto económico es contundente y pone en riesgo la continuidad de la actividad.
“Esto nos funde, pero no voy a dejar de luchar por mi establecimiento. Esto de alguna u otra forma tengo que seguir. Algún paliativo vamos a tener. Pienso que con mandar los animales a faena. La faena me va a pagar el 7% de lo que nosotros comercializamos un animal como productor”, sostuvo.
Incertidumbre y necesidad de protocolos claros
El productor también cuestionó la falta de asistencia directa por parte de las autoridades sanitarias. Según indicó, las exigencias son estrictas, pero no vienen acompañadas de medidas de apoyo económico.
“Ellos te mandan condiciones y vos tenes que respetar”, expresó en referencia al accionar del organismo sanitario.
En este contexto, solicitó la implementación de protocolos más claros y herramientas concretas para afrontar este tipo de situaciones. Los casos de scrapie en Entre Ríos, aunque aislados, abren el debate sobre la capacidad de respuesta ante enfermedades poco frecuentes y el impacto que pueden tener en economías regionales.