REDACCIÓN ELONCE
Estudiantes participan en la elaboración de dulce de leche y quesos como parte de sus prácticas formativas en el sector de industria de la institución. Docentes destacaron a Elonce que el proceso integra producción, conocimientos técnicos y formación para el trabajo.
Las prácticas productivas escolares con elaboración de dulce de leche y quesos forman parte de la formación diaria de los estudiantes que participan en el sector de Industria de la Escuela Agrotécnica Las Delicias, en Gobernador Etchevehere. Allí, los alumnos combinan aprendizaje técnico con producción real de alimentos derivados de la leche que luego se comercializan en la proveeduría del establecimiento.
Durante una recorrida por el área productiva, la jefa de Enseñanza y Producción, Natalia Sendra, explicó a Elonce que el espacio funciona como un ámbito de aprendizaje práctico donde los estudiantes participan de todo el proceso. “En la sala de Industria los chicos elaboran dulce de leche junto al encargado y un docente instructor que acompañan el proceso productivo para la enseñanza”, indicó.
Un proceso que comienza en el tambo
La elaboración de los productos lácteos comienza mucho antes de llegar al sector de industria. Según detalló la docente, el proceso se inicia en el tambo del establecimiento educativo. “Los chicos arrancan con el ordeñe de las vacas para obtener la leche fresca, y luego esa materia prima pasa a la industria para la elaboración de dulce de leche y distintos tipos de quesos”, explicó Sendra.
De esta manera, los estudiantes comprenden toda la cadena productiva, desde la materia prima hasta el producto final. El jefe del sector Industria, Matías Vetori, explicó que estas actividades forman parte de las prácticas profesionalizantes que realizan los alumnos durante su formación.
Producción y aprendizaje en distintos sectores
Los estudiantes rotan por diferentes áreas productivas del establecimiento para adquirir experiencia en diversas actividades vinculadas al sector agropecuario.
“Además de la industria, pasan por el tambo, por producción de animales, huerta, vivero y montes frutales. Dependiendo del curso, van realizando prácticas en distintos sectores”, señaló Vetori.
En el área de industria se elaboran diferentes productos lácteos; entre ellos se destacan el dulce de leche y diversos tipos de quesos. “Hacemos quesos de pasta blanda como el cremoso; semiduros, como el pate gras y el Holanda; y también de pasta dura, como el sardo y, en algunas prácticas, provolone”, detalló.
Producción a escala educativa
Las actividades productivas se adaptan al nivel de formación de los estudiantes. En el ciclo básico se realizan elaboraciones a pequeña escala, principalmente con fines educativos y para abastecer el comedor del establecimiento. “Con los chicos del ciclo básico hacemos yogur para el comedor, dulce de leche y quesos en pequeñas cantidades”, explicó Vetori.
En cambio, cuando los alumnos avanzan al ciclo superior, la producción alcanza una escala mayor. "Trabajamos con alrededor de mil litros de leche por elaboración, por lo que la escala ya es casi industrial”, precisó.
El proceso de elaboración del dulce de leche
Durante la actividad, los propios alumnos explicaron el proceso de elaboración del dulce de leche. Según detallaron, la leche recién ordeñada llega desde el tambo a la planta industrial y se utiliza directamente sin pasar por procesos de enfriamiento. Luego se traslada a una paila donde se mezcla con azúcar para iniciar el proceso de cocción.
“Primero se agregan 50 litros de leche y 50 kilos de azúcar para formar el caramelo. Después se sigue incorporando el resto de la leche por goteo mientras continúa la cocción”, explicó una estudiante. El proceso continúa hasta alcanzar la consistencia y el color característico del producto.
La importancia del etiquetado y la comercialización
Además del proceso productivo, los alumnos también aprenden aspectos vinculados a la comercialización de los productos. Entre ellos, el etiquetado y la información obligatoria que debe figurar en los envases. “El etiquetado incluye los ingredientes, el origen del producto y la información necesaria para su comercialización”, explicó otra estudiante.
Los productos se envasan en diferentes presentaciones y luego se ofrecen en la proveeduría del establecimiento educativo.
Una experiencia educativa integral
Los estudiantes destacaron que la experiencia de estudiar en una institución con formación agroindustrial les permite combinar teoría y práctica. Muchos de ellos eligieron la escuela por su vínculo con el campo o por tradición familiar. “Mi papá y mi hermano estudiaron acá y siempre escuché que era una escuela muy buena”, contó uno de los alumnos.
Otros estudiantes señalaron que la institución les permitió descubrir nuevas áreas de interés, como la producción agropecuaria o la química aplicada a los alimentos. “Me gusta mucho la parte de química y el ambiente de la escuela”, indicó otra estudiante.
La experiencia educativa se completa con el trabajo en equipo y la participación en todas las etapas del proceso productivo. De esta manera, los alumnos no solo adquieren conocimientos técnicos, sino también herramientas para su futuro laboral en el sector agroindustrial.