Delincuentes sustrajeron alrededor de 120 millones de pesos, 3.000 dólares, botellas de vino y el sistema de videovigilancia de una distribuidora de Santa Fe. La investigación apunta a una banda que habría conocido en detalle el funcionamiento interno de la empresa.
Un robo millonario en una distribuidora de bebidas mantiene en plena investigación a la Policía de Investigaciones (PDI) y al Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe. Delincuentes ingresaron mediante un boquete realizado en el techo del comercio y escaparon con aproximadamente 120 millones de pesos, 3.000 dólares, botellas de vino y el dispositivo que almacenaba las imágenes de las cámaras de seguridad.
El hecho ocurrió en la distribuidora mayorista Noster SRL, ubicada en la zona de avenida Avellaneda y Calchines, en barrio Candioti Sur de la ciudad de Santa Fe.
Los investigadores consideran que el golpe fue cuidadosamente planificado y que sus autores contaban con información precisa sobre la operatoria del comercio y el lugar donde se encontraba guardado el dinero.
Un ingreso planificado
Según las primeras actuaciones, los delincuentes accedieron al inmueble tras realizar un boquete en el techo, desde donde descendieron al interior del establecimiento sin ser detectados.
Una vez dentro, se dirigieron directamente hacia el sector donde estaba resguardado el dinero en efectivo y concretaron la sustracción de aproximadamente 120 millones de pesos y 3.000 dólares.
Además del dinero, se llevaron varias botellas de vino y el DVR correspondiente al sistema de videovigilancia, una maniobra que los investigadores interpretan como un intento de eliminar posibles registros del accionar de la banda.
Sospechan que conocían el movimiento de la empresa
Tras la denuncia, efectivos policiales preservaron la escena y dieron intervención a la Policía de Investigaciones.
Peritos de Criminalística realizaron un exhaustivo relevamiento del inmueble, analizaron el acceso utilizado por los delincuentes, los daños ocasionados y la forma en que lograron vulnerar los sistemas de seguridad.
Uno de los principales ejes de la investigación apunta a determinar quién diseñó el golpe y quiénes participaron de la ejecución.
Los investigadores consideran que los autores conocían prácticamente a la perfección el funcionamiento de la distribuidora, el movimiento habitual del dinero y las medidas de seguridad existentes en el lugar.
También llamó la atención que ningún sistema de alerta se activara hasta que los propietarios descubrieron el robo al arribar al comercio.
Cámaras, testigos y pericias
El hecho fue informado a la Jefatura de la Unidad Regional I de la Policía de Santa Fe, que dio intervención al fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación.
Entre las medidas ordenadas se encuentran la identificación de posibles testigos, el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en la zona y la realización de distintas pericias criminalísticas.
Los especialistas de la Policía de Investigaciones continúan analizando todos los indicios obtenidos en el lugar para reconstruir los movimientos realizados por los delincuentes antes, durante y después del robo.
Mientras avanza la investigación, el hecho fue calificado provisoriamente como robo calificado.
Los pesquisas buscan determinar la cantidad de personas que participaron del golpe, establecer si contaron con apoyo logístico externo y reconstruir la planificación de un robo que, por sus características, aparece como uno de los más importantes registrados en los últimos tiempos en la ciudad de Santa Fe.