REDACCIÓN ELONCE
Julio Alegre, ladrillero de 46 años, fue operado de la columna y enfrenta una grave situación económica. Solicita ayuda para cubrir gastos médicos y subsistir, ya que no tiene aportes previsionales.
Julio Alegre, un ladrillero de 46 años oriundo de Paraná, atraviesa una de las etapas más difíciles de su vida tras haber sido operado de la columna. Durante más de 30 años, trabajó en la construcción, un oficio que le permitió sostener a su familia pero también deterioró su salud, llevándolo a someterse recientemente a una cirugía en la columna. La operación, junto con la falta de aportes previsionales, lo ha dejado en una situación económica desesperante, motivo por el cual solicita la ayuda de la comunidad para afrontar los gastos médicos y las necesidades diarias.
"A mí me conocen diputados y muchos senadores porque soy un pibe que le entregó el ladrillo al Papa. Siempre pongo en el Facebook un cartel para que me ayuden, que me den una mano", comenta Julio con la esperanza de que su mensaje llegue a quienes puedan ayudarlo. Su vida laboral ha sido intensa y llena de sacrificios, pero el desgaste físico ha sido tal que, a sus 46 años, no puede seguir trabajando como antes. La cirugía que acaba de atravesar es solo una de las consecuencias del agotador trabajo que realizó durante más de 20 años, primero como empleado y luego de manera independiente.
Un trabajo agotador y una salud deteriorada
El oficio de ladrillero ha sido muy demandante para Julio, quien desde muy joven se dedicó a cortar ladrillos y trabajar en la construcción sin recibir atención médica preventiva. "Antes tenía que cortar 2000 ladrillos por día si no te echaban, pero nunca tuvimos un control médico, nunca tuvimos nada", recuerda. Hoy, esas exigencias han pasado factura en su cuerpo, obligándolo a someterse a intervenciones quirúrgicas para tratar problemas de columna y cadera. Aunque las cirugías han sido necesarias, su situación económica se ha vuelto insostenible, ya que no puede seguir trabajando como antes, y no tiene recursos para cubrir sus gastos médicos ni los de su familia.
La situación se ha vuelto aún más crítica, ya que no cuenta con una jubilación o pensión por incapacidad, debido a que nunca pudo hacer los aportes previsionales correspondientes. "Tuve que vender mi freezer, mi tele, para que no me corten la luz, e igual me la cortaron. Ahora tuve que vender esas cosas, pero no llegué para el otro mes porque no puedo trabajar", explica Julio, visiblemente angustiado. A pesar de la difícil situación, él sigue siendo el único sostén de su familia, compuesta por su esposa y sus hijas menores, por lo que su ausencia en el trabajo ha generado una gran presión económica.
La solidaridad de la comunidad y la esperanza de una jubilación
A pesar de los obstáculos, Julio sigue luchando por mantener a su familia y por encontrar una solución a su difícil situación. Con la esperanza de poder acceder a una jubilación por incapacidad, ha solicitado ayuda a la comunidad para poder hacer frente a los gastos médicos y familiares.
Viviendo en la intersección de las calles Miguel David y Pedro Martínez de Paraná, Julio ha habilitado el alias CAJON.NORTE.TRUCO para quienes deseen colaborar con él. A través de este gesto de solidaridad, espera poder al menos aliviar parte de la carga económica que enfrenta día a día.