REDACCIÓN ELONCE
Salud invirtió en una torre de laparoscopía para el Hospital San Roque de Paraná, que permitirá mejorar las cirugías pediátricas con procedimientos menos invasivos y recuperación más rápida.
El área de Salud dio un paso importante al invertir en una torre integrada de cirugía laparoscópica para el Hospital San Roque de Paraná. Lorena Benítez, subjefa del servicio de cirugía pediátrica, explicó a Elonce: “Nos llegó este equipo que veníamos solicitando, gracias a un trabajo conjunto de la gente del quirófano de pediatría, de la dirección del hospital, de administración y del Ministerio”. El aparato permite visualizar el interior del paciente en tiempo real.
La especialista destacó que este avance implica un beneficio significativo para los pacientes: “Los chicos se puedan operar y tienen como beneficio un menor dolor postoperatorio, cirugías cicatrices mucho más pequeñas y la estadía hospitalaria es más corta, lo que hace que la ocupación de camas sea mucho más rápida”.
Además, destacó que “es un gusto y un placer poder operar con algo tan completo. Así que estamos de festejo más que nada”.
Capacitación y crecimiento constante
Sobre el personal, Benítez señaló: “El personal está capacitado. También hay médicos residentes en formación, pero es un proceso continuo de reentrenamiento para todos”.
El hospital San Roque es una referencia provincial en cirugía pediátrica y absorbe pacientes de cuatro regiones. Lorena remarcó que “actualmente realizamos alrededor de 800 cirugías al año, de las cuales un 60% son programadas y un 40% de urgencias”.
Muchos pacientes pediátricos debían ser derivados a otros centros de mayor complejidad, como el hospital Garrahan o “Por suerte esto se está revirtiendo y ahora podemos atender la mayoría de los casos en la provincia”, indicó.
Además, explicó que atienden a pacientes desde recién nacidos hasta los 15 años y realizan consultas intraútero para patologías detectadas en embarazadas, en colaboración con neonatología y maternidad.
Desafíos y esperanzas para el futuro
Respecto a la reducción de cirugías en pandemia, Benítez comentó: “hubo que hacer distanciamiento de camas y se tuvieron que suspender todas las cirugías programadas. Nos está costando recuperarlas”.
Además, mencionó que “tuvimos la desgracia de sufrir el incendio de una de las salas, entonces están remodelándola,” aunque celebró que “la gestión nos está brindando un apoyo muy grande” y que “se está trabajando mucho en la parte edilicia y en la compra de instrumental”.
En cuanto a la disponibilidad de cirujanos pediátricos en la provincia, aseguró: “Se dice que tiene que haber un cirujano pediátrico cada 300.000 habitantes. Si bien estamos la mayoría del lado de la costa del Paraná, estamos bien. Se trabaja mucho en comunidad, sobre todo en casos difíciles, y entendemos que los padres nos confían lo más preciado que tienen, sus hijos. Por eso, tratamos de acompañarlos de la forma más humana posible, y cuando un paciente sale con una cicatriz pequeña, sin dolor y puede volver a su casa en 24, 48 o 72 horas, las familias quedan mucho más contentas y conformes”.
Finalmente, destacó la incorporación de dos profesionales en urología pediátrica y la llegada de un citouretroscopio, un equipo esencial para la provincia, subrayando: “nos llena de esperanza y estamos muy agradecidos que tanto el Ministerio como la dirección del hospital nos acompañen”.