REDACCIÓN ELONCE
La Escuela Normal "José María Torres" celebró 155 años de historia. Actualmente reúne a cerca de 1.300 estudiantes de los niveles inicial, primario y secundario. Sol Barrera destacó ante Elonce el legado educativo y patrimonial de la institución.
La Escuela Normal "José María Torres" celebró 155 años este 16 de agosto y reafirmó su lugar como una institución fundamental dentro de la historia educativa de Entre Ríos y el país. Declarada Patrimonio Histórico Nacional, actualmente forma parte de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y recibe diariamente a cerca de 1.300 estudiantes.
Sol Barrera, secretaria de Escuelas de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de UADER, dialogó con Elonce sobre el aniversario y destacó el significado que mantiene la institución dentro de la comunidad educativa de Paraná.
“Estamos festejando los 155 años de esta escuela histórica, que es Patrimonio Histórico Nacional y que por estos tiempos forma parte de nuestra Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER). Siempre estamos teniendo en cuenta ese legado histórico como parte fundante del sistema educativo, tal como lo conocemos ahora en Paraná”, expuso.
Una comunidad de cerca de 1.300 estudiantes
A más de un siglo y medio de su creación, la institución mantiene una característica que la distingue dentro del sistema educativo. En el establecimiento funcionan actualmente los tres niveles obligatorios de enseñanza: inicial, primario y secundario.
“Hoy la Escuela Normal es la única en la que funciona los tres niveles educativos obligatorios. Para nosotros, es muy importante. Hoy concurren cerca de 1.300 estudiantes, en lo que es el nivel inicial, primario y secundario. Estamos trabajando mucho en términos de derechos humanos, en términos de educación sexual integral, los estudiantes que pasan por nuestra escuela acceden a otras lenguas y culturas que tal vez no son las tradicionales del currículum. Con mucho trabajo y esfuerzo, es un edificio histórico y eso hace que desde la gestión y las direcciones de las escuelas trabajemos mucho para mantenerlo y sostenerlo”, sostuvo Barrera.
La preservación del inmueble constituye, precisamente, uno de los desafíos permanentes para las autoridades y toda la comunidad que utiliza diariamente sus instalaciones. “Con la comunidad educativa en general trabajamos muchísimo para cuidarlo porque es muy importante preservarlo porque el efluente de estudiantes y personas que transitan el edificio es importante”, agregó.
Los festejos por los 155 años
Las actividades por el aniversario comenzaron antes del 16 de agosto y continuarán durante los próximos días. Una de las propuestas centrales fue la presentación de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos dentro de la propia institución.
“En principio, el pasado 6 de agosto estuvimos recibiendo la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos en nuestro salón. Fue un acto muy hermoso para celebrar estos 155 años. Estuvimos trabajando con el Decano de nuestra Facultad y con varias áreas que intervinieron en la organización entendiendo que un festejo a la altura de esta institución también tendría que ser un evento cultural que revista la misma solemnidad. Estuvimos compartiendo con esa solemnidad ese concierto”, comentó Barrera.
La programación continuará con un acto académico que buscará reunir a los diferentes niveles educativos. “La semana que viene estaremos con el acto académico, que lo estamos pensando en el patio de la escuela por la cantidad de estudiantes. Estamos pensando en hacerlo todos los niveles juntos porque es parte de construir esta comunidad que día a día crece”, agregó.
Un edificio que funciona como “monumento vivo”
Además de la actividad educativa cotidiana, uno de los objetivos de la institución es que los alumnos conozcan desde sus primeros años la importancia histórica y patrimonial del establecimiento al que concurren. Ese acercamiento se realiza mediante diferentes propuestas que atraviesan toda su trayectoria escolar.
“La institución completa es monumento vivo. Desde muy chiquitos, nuestros estudiantes pasan por actividades y propuestas que le hacen conocer la relevancia del patrimonio histórico que tiene la escuela a la que concurren. En la Facultad también contamos con una red de museos pedagógicos, que incluye el Archivo Histórico. Los alumnos participan de distintas actividades y van conociendo el legado histórico que tiene la institución. Eso se sostiene a lo largo de toda la escolaridad hasta que culminan el nivel secundario”, cerró Barrera.
De esta manera, el aniversario no solamente recuperó la extensa trayectoria de la Escuela Normal, sino que puso nuevamente en valor el vínculo entre su pasado y el presente educativo. El edificio, su documentación histórica y las experiencias de quienes transitaron por sus aulas forman parte de un patrimonio que la comunidad busca preservar.
A 155 años de su creación, la Escuela Normal José María Torres continúa desarrollando sus actividades con cerca de 1.300 alumnos y mantiene el desafío de conservar un edificio histórico que recibe diariamente a estudiantes, docentes y familias.
155 años de educación e historia
El nuevo aniversario encontró a la institución con una comunidad educativa que atraviesa todas las etapas de la escolaridad obligatoria y con distintas iniciativas destinadas a transmitir su patrimonio a las nuevas generaciones.
El concierto de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos y el próximo acto académico forman parte de una celebración que buscó combinar educación, cultura y memoria. Al mismo tiempo, la red de museos pedagógicos y el Archivo Histórico permiten mantener disponible parte del legado acumulado durante más de un siglo y medio.
Así, la Escuela Normal José María Torres celebró 155 años sosteniendo una doble condición: la de institución educativa activa y la de patrimonio histórico que forma parte de la identidad de Paraná y de la historia de la educación argentina.