Sandra Ballesteros dejó el espectáculo, se radicó en Villaguay para acompañar a sus padres y hoy atiende la estación de servicio familiar.
Hace un par de décadas fue la femme fatale de la Argentina, pero dejó de lado la actuación, la fama y el mundo del espectáculo para volver sus raíces en la provincia de Entre Ríos y seguir con el negocio familiar: una estación de servicios ubicada en la localidad de Villaguay.
Sandra Ballesteros tuvo su mayor exposición en El lado oscuro del corazón, película de Eliseo Subiela, en La marca del deseo, junto a Gerardo Romano, y fue tapa de Playboy. En 2022 se mudó el centro del territorio entrerriano, donde estaban viviendo sus padres. Única hija, quiso estar cerca de ellos.
Antes de su retiro, formó parte de una obra en el Konex.
“Nunca fui de una belleza clásica. Siempre fui alta, espalda ancha, cintura chiquita, cola bien formada, ojos claros y rasgados... herencia familiar. Y siento que quedé atrapada...”
El 2011 fue el año de dejar lo conocido. Se estaba retirando sin que los medios lo supieran, aunque todavía daba notas, donde recordaba: "Vengo de una familia trabajadora que vive en Entre Ríos, que tiene una estación de servicio".
Su último trabajo en televisión fue en el año 2007 en Lalola, tuvo una deriva medio mística y se fue a la India. A la vuelta, nos contaba que antes estaba confundida, creyendo que la velocidad era hacer mil cosas a la vez, y que ahora estaba aprendiendo a disfrutar el paisaje.
"No hacer televisión, por ejemplo, es una elección, que no es fácil de tomar para los actores. Decidí volcarme al teatro y a la música". O sea, fue avisando su deserción empezando por la televisión, es decir, por el todavía hoy patrón cultural por excelencia. Argumentaba en contra de "la inmediatez de la tele" y de "trabajar de un modo angustiante".
Muy por detrás de la imagen pública que supo conquistar, pero muy muy por detrás, casi separada de su cuerpo, ella aspiraba promocionar otro costado artístico, su O divino trío, con el que presentaba Bálsamo musical, un repertorio de bossa nova y pop.
Sobre los desnudos que realizó en su carrera, expresaba: "Creo que el desnudo en mi vida pasa por una comodidad con mi cuerpo. Es algo que tengo desde siempre. Y más allá de las distintas armonías mediáticas, a mí me encanta la gente que sabe habitar su cuerpo. Yo hice de todo. Un montón de cosas hice que ustedes no saben. Hice mucho teatro, hice dirección de arte en cortos, bailo, recito versos de Cervantes, comedia musical".
Sobre su paso por el cantando de Marcelo Tinelli, decía que había aceptado “porque yo canto bien y no tengo ni media duda sobre mi capacidad. Además había algo que tenía que ver con la solidaridad y ese aspecto era importante. Muy. Yo no me preocupo más: me ocupo”.
El 5 de agosto de 2011, Ballesteros estrenó Edipo.com, una versión del clásico de Sófocles, que protagonizó con Pablo Alarcón. Esa fue la última vez en un escenario de la actriz que se había formado con Cacho Bidonde, Guillermo Angelelli, Cristina Moreira y Beatriz Mattar, y que también estudió Bellas Artes, tomó clases de canto y de danza.
Nueva vida en Villaguay
La ciudad de Villaguay, en el centro de la provincia de Entre Ríos, tiene 55.000 habitantes. Hija única de Irma y Héctor, Sandra agradeció el interés del diario Clarín de entrevistarla, pero rechazó la propuesta. “Gracias por el interés, es un honor para mí, pero no estoy haciendo notas. Me retiré completamente de la actividad”.
Una amiga de la infancia le contó al medio nacional que “Sandra se encarga de atender la estación de servicio”. La YPF está en el centro y durante un tiempo tuvo activa una página de Facebook, donde se veían fotos de las refacciones de 2019. “Vive ahí hace más de diez años, tiene una vida muy linda, canta en un coro y, que yo sepa, no está en pareja”.