El costo del Changuito Federal en Entre Ríos alcanzó los $849.377 en febrero, según la consultora Analytica. El informe indicó que la provincia registró una suba mensual del 0,8% en alimentos y bebidas, uno de los incrementos más bajos del país.
Llenar el changuito en Entre Ríos costó casi $850.000 en febrero, de acuerdo con el último informe de la consultora privada Analytica, que relevó el valor del denominado “Changuito Federal”, un indicador que mide el costo de una compra mensual de alimentos y bebidas en supermercados para una familia tipo.
El estudio determinó que el valor total de la canasta representativa en la provincia alcanzó los $849.377 durante el segundo mes del año, luego de registrar un incremento del 0,8% respecto de enero. Con este resultado, Entre Ríos quedó entre las jurisdicciones con menor presión inflacionaria en alimentos a nivel nacional.
Según el informe al que tuvo acceso la agencia APF, la suba en la provincia fue inferior a la registrada en varios distritos del país, donde los aumentos mensuales fueron más pronunciados.
Comparación con otras provincias del país
Al analizar el comportamiento de los precios en distintas regiones, el reporte de Analytica indicó que Entre Ríos se ubicó por debajo de las provincias con mayores incrementos, como Formosa, que registró una suba del 2,6%, y Catamarca, donde el aumento fue del 2,4%.
En cambio, el incremento en territorio entrerriano sólo superó a dos distritos que presentaron las variaciones más bajas del país: Corrientes, con una suba del 0,6%, y San Juan, con un aumento del 0,4%.
A pesar de estar entre las provincias con menor variación mensual, el costo total de la canasta en Entre Ríos se ubicó en un nivel intermedio dentro del ranking nacional. Por ejemplo, el gasto necesario para llenar el changuito resultó considerablemente inferior al de Santa Cruz, donde el mismo conjunto de productos superó los $944.000.
Sin embargo, el monto necesario en Entre Ríos se mantuvo por encima de lo que se necesita en Misiones, provincia que registró el menor costo del país, con un valor de $828.807 para la misma canasta de productos.
Qué productos subieron y cuáles se mantuvieron
El informe también analizó el comportamiento de distintos alimentos dentro de la canasta relevada. Entre los productos que registraron mayores aumentos se destacó el aceite de girasol, que acumuló subas generalizadas por segundo mes consecutivo en la mayoría de las provincias.
Otro de los artículos con incrementos importantes fue el yogur bebible, cuyo precio aumentó entre un 3% y un 6% según la región. A esto se sumó la docena de huevos, que tras varios meses de estabilidad experimentó un incremento superior al 4% en gran parte del país.
En contrapartida, algunos productos mostraron un comportamiento más estable o incluso registraron bajas. La sal fina, por ejemplo, presentó descensos en su precio en varias provincias, mientras que la suprema de pollo empaquetada prácticamente no mostró variaciones en la región.
Estos movimientos reflejan las dinámicas de oferta y demanda que afectan a los alimentos básicos y que terminan impactando en el costo final que enfrentan las familias al momento de realizar sus compras mensuales en supermercados.
El impacto en el poder adquisitivo de los hogares
Más allá de la evolución de los precios, el informe también analizó el peso que tiene esta canasta de alimentos y bebidas en relación con los ingresos de los trabajadores.
Para una pareja de Entre Ríos que percibe dos salarios promedio del sector privado, el costo del changuito representa aproximadamente el 27,2% de sus ingresos conjuntos, según el relevamiento de Analytica.
La situación se vuelve más exigente para los trabajadores del sector comercio, donde los ingresos suelen ser más bajos que el promedio general. En ese caso, la compra mensual de la canasta analizada absorbe el 33,2% de la suma de dos salarios promedio del gremio.
Desde la consultora explicaron que el indicador del “Changuito Federal” busca reflejar una compra típica de una familia de clase media compuesta por dos adultos y dos menores, considerando alimentos y bebidas representativos del consumo habitual en supermercados.
Para garantizar la comparabilidad entre provincias, el estudio utiliza los mismos productos, marcas y cantidades por empaque en todo el país. Además, los valores fueron relevados mediante precios publicados en plataformas de compra online de supermercados, lo que permite medir la evolución del costo de la canasta en distintas regiones del territorio nacional.