Senasa confirmó un brote de influenza aviar H5 en una granja comercial de Ranchos y dispuso el cierre transitorio de exportaciones a determinados mercados. Desde el organismo explicaron que, si se cumplen los plazos sanitarios, podrían reabrirse en al menos 28 días.
Un nuevo caso de gripe aviar en el país obligó a cerrar de manera transitoria las exportaciones de productos aviares hacia determinados mercados internacionales. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó un brote de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves reproductoras en la localidad bonaerense de Ranchos.
El caso se detectó tras la notificación de signos clínicos compatibles con la enfermedad y una elevada mortandad en la explotación. Veterinarios oficiales recolectaron muestras que fueron analizadas en el Laboratorio Oficial del Senasa en Martínez, donde se confirmó el resultado positivo.
A partir de esta confirmación, se activaron los protocolos sanitarios correspondientes y se dispuso el cierre transitorio de exportaciones hacia aquellos países que no aceptan regionalización sanitaria.
Qué implica la pérdida temporal de estatus
La responsable del Programa Nacional de Sanidad Aviar del Senasa, María Eugenia Ferrer, explicó que “hemos confirmado un caso positivo en aves de corral en Ranchos, provincia de Buenos Aires. Esto no significa perder la condición de país libre de influenza aviar a nivel general, pero algunos mercados no aceptan esa condición y por lo tanto se caen las exportaciones”.
La funcionaria recordó que Argentina ya atravesó una situación similar en 2023 y que desde entonces se avanzó en acuerdos bilaterales. “Cada país tiene un acuerdo sanitario que hay que respetar. Hay países que reconocen zonas, provincias o departamentos libres, lo que permite que el comercio continúe en esos casos”, señaló.
Entre los principales destinos afectados mencionó a China, Chile, Paraguay, Estados Unidos, Bolivia, Perú y Canadá. “China es nuestro principal mercado. La caída de China nos obliga a buscar aperturas en otros mercados que no estaban vigentes”, indicó.
Cuándo podrían reabrirse las exportaciones
Ferrer precisó que la reapertura dependerá del cumplimiento estricto de los protocolos sanitarios. “Una vez finalizadas las tareas de sacrificio, enterramiento, limpieza y desinfección en el establecimiento afectado, se debe realizar una vigilancia epidemiológica de 28 días. Si todo sale bien, Argentina puede declararse nuevamente libre de la enfermedad y reabrir las exportaciones a los países que hoy están cerrados”, explicó.
Aclaró que el plazo puede variar según la cantidad de aves afectadas y el tiempo que demanden las tareas sanitarias. “Hay que esperar al menos 28 días desde que se completan las tareas en el brote”, remarcó.
Desde el Senasa reiteraron recomendaciones para reforzar las medidas de bioseguridad en granjas avícolas y explotaciones de traspatio. Solicitaron encerrar las aves domésticas, evitar que el alimento quede expuesto a aves silvestres —principales reservorios de la enfermedad— y notificar de inmediato cualquier síntoma compatible, como signos nerviosos, digestivos, respiratorios o crestas con coloración azulada.