REDACCIÓN ELONCE
Leclerc tuvo un fuerte accidente en el GP de Italia durante la segunda vuelta, cuando perdió el control de su Ferrari y terminó contra las barreras. El monegasco pudo salir del auto y fue asistido por los médicos. Se encuentra fuera de peligro.
Leclerc tuvo un fuerte accidente en el GP de Italia durante la segunda vuelta de la carrera de Fórmula 1 en el circuito de Monza. El piloto de Ferrari perdió el control del monoplaza a alta velocidad en la Parabólica y terminó impactando violentamente contra las barreras de protección, lo que provocó la interrupción de la competencia.
El monegasco defendía la cuarta posición ante Oscar Piastri, piloto de McLaren, cuando la parte trasera de su Ferrari se desacomodó. El auto sufrió un repentino sobreviraje, hizo un trompo y salió despedido hacia las protecciones exteriores del trazado italiano.
Pese a la violencia del impacto, Leclerc logró abandonar el monoplaza por sus propios medios. Inmediatamente recibió asistencia del personal médico y posteriormente fue sometido a controles preventivos. Tras los primeros momentos de incertidumbre, se confirmó que se encontraba fuera de peligro y no había sufrido lesiones de gravedad.
Bandera roja tras el accidente de Leclerc
La primera decisión de los comisarios deportivos fue disponer una bandera amarilla en el sector del accidente. Sin embargo, ante la magnitud del choque y las condiciones en las que quedó la pista, posteriormente ingresó el Auto de Seguridad.
Minutos después, la dirección de carrera determinó detener completamente la competencia mediante una bandera roja. Los autos que continuaban en carrera debieron regresar al sector de boxes mientras comenzaban las tareas para retirar el Ferrari accidentado y acondicionar nuevamente el circuito.
El impacto provocó importantes daños en el monoplaza de la escudería de Maranello, principalmente en los sectores frontal y lateral. Además, quedaron restos del vehículo sobre la pista y las barreras de seguridad debieron ser revisadas antes de autorizar una eventual reanudación.
Colapinto estaba cuarto cuando se detuvo la carrera
Al momento de la interrupción, el argentino Franco Colapinto ocupaba el cuarto lugar y había quedado ubicado detrás de Max Verstappen y por delante de Piastri. La bandera roja llegó cuando apenas se habían completado las primeras vueltas de la competencia.
George Russell y Pierre Gasly ocupaban las dos primeras posiciones al comenzar la segunda vuelta. El accidente modificó rápidamente el desarrollo previsto del Gran Premio y obligó a los equipos a revisar sus estrategias mientras aguardaban la decisión de las autoridades.
Todos los pilotos permanecieron en boxes durante la neutralización. Ingenieros y responsables de las escuderías aprovecharon la pausa para analizar las alternativas estratégicas que podrían aplicarse cuando estuvieran dadas las condiciones para volver a competir.
Cómo fue el fuerte choque en Monza
Leclerc transitaba una de las zonas más rápidas del circuito cuando intentaba mantener detrás suyo a Piastri. En ese contexto, perdió adherencia y el Ferrari comenzó a desplazarse sin control antes de abandonar la pista.
Las imágenes de la transmisión mostraron el momento en el que el monoplaza realizó un trompo y terminó contra las protecciones. El fuerte impacto generó preocupación inmediata entre los espectadores y motivó la rápida intervención de los equipos de rescate.
La prioridad de los auxiliares fue asistir al piloto y comprobar su estado. Una vez confirmado que Leclerc había podido salir del vehículo, los trabajos se concentraron en retirar los restos y verificar las condiciones de las barreras dañadas por el golpe.
Leclerc se encuentra fuera de peligro
El piloto fue atendido por los profesionales médicos después del accidente y quedó fuera de peligro. La evaluación se realizó de manera preventiva debido a la velocidad y violencia con la que su Ferrari impactó contra las protecciones.
El accidente significó además el abandono prematuro del piloto de Ferrari en una carrera especialmente importante para la escudería italiana por disputarse en Monza, ante sus seguidores. El vehículo quedó severamente dañado y sin posibilidades de continuar.
Superado el momento de mayor preocupación por el estado del monegasco, la atención se trasladó hacia la reanudación del Gran Premio. Las autoridades debían garantizar que las barreras estuvieran reparadas y que no quedaran restos sobre el asfalto antes de habilitar nuevamente la competencia.