REDACCIÓN ELONCE
Jazmín Pereyra Ciancio fue distinguida por tercera vez como mejor arquera de un Regional y atraviesa un año de crecimiento en Paracao. En El Once Deportivo, por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, habló de sus objetivos: “A mí me gustaría llegar a ser la mejor del mundo”.
Jazmín Pereyra Ciancio, arquera de Paracao, atraviesa uno de los momentos más destacados de su joven carrera deportiva: consiguió por tercera vez la distinción como mejor arquera de un Regional, debutó en Primera División y mantiene el objetivo de continuar creciendo hasta alcanzar la Selección Argentina. La jugadora visitó El Once Deportivo, programa que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, y repasó su presente, sus experiencias y los sueños que persigue dentro del hockey.
La arquera venía de ser protagonista con Paracao en el Torneo Regional de Clubes Sub 16 B disputado en Rosario, donde el conjunto paranaense consiguió el tercer puesto. Sin embargo, reconoció que el resultado colectivo dejó sensaciones encontradas. “Fue un torneo muy duro. Esperábamos un mejor resultado, no nos quedamos satisfechas con el tercer lugar”, expresó.
En el plano individual, el certamen volvió a dejarla entre las jugadoras destacadas. Su primera distinción había llegado durante su etapa Sub 14 y posteriormente volvió a ser reconocida en Sub 16. “La primera vez que me destacaron fue en mi primer Regional de Sub 14”, recordó. En aquella competencia tuvo una actuación decisiva desde los penales y su equipo consiguió el ascenso.
La importancia del equipo por encima de las distinciones
Más allá de los reconocimientos personales, Pereyra Ciancio remarcó que su prioridad estaba puesta en el funcionamiento colectivo. “Primero está la formación como equipo, porque si voy a la individualización sería arruinar también el trabajo de los otros. Así no es un equipo. Tiene que destacar el equipo”, aseguró.
La arquera destacó especialmente la relación que construyeron las integrantes del plantel de Paracao. “Por primera vez, creo que con este grupo me pude llevar bien y hasta pude intentar relacionarme más allá del hockey”, señaló al explicar cómo la convivencia fuera de la cancha podía trasladarse posteriormente al rendimiento deportivo.
En ese sentido, consideró fundamental mantener determinados códigos entre compañeras y rivales. “Para mí, lo esencial que tiene que haber dentro de la cancha es respeto”, afirmó. Según explicó, la convivencia y el conocimiento entre las jugadoras se construyeron con los años y resultaron fundamentales para afrontar situaciones de presión.
“Sigo teniendo hambre”
Pereyra Ciancio reconoció que 2026 fue particularmente significativo para su crecimiento, aunque dejó en claro que las experiencias acumuladas no modificaron sus aspiraciones. “Este año siento que fue mi buen año, aunque también tengo que mantener la cabeza fría y no dejarme llevar, porque sigo teniendo hambre”, sostuvo.
Luego enumeró algunos de sus próximos desafíos: “Sigo queriendo llegar a una final de Regional, sigo queriendo llegar a una final de seleccionado, sigo queriendo quedar en seleccionado”. A esos objetivos sumó el deseo de continuar siendo reconocida por su desempeño bajo los tres palos.
Otro de los grandes pasos que dio durante el año fue su debut en la Primera División de Paracao. La oportunidad llegó de manera inesperada después de haber sido convocada inicialmente para categorías juveniles y Reserva. “De un partido a otro. Era mucha información y de la nada estaba en Australianos con Primera. Fue como: ‘Wow, estoy acá’”, recordó.
El debut en Primera y el sueño de ser Leona
La joven arquera valoró especialmente el acompañamiento que recibió durante aquel debut. “Más allá de los resultados, que no fueron los esperados, todas las chicas de mi club fueron a acompañarme en ese momento, fueron a alentarme también”, contó sobre una jornada que consideró especialmente significativa.
Pereyra Ciancio también dejó en claro hacia dónde pretende dirigir su carrera. Al ser consultada sobre hasta dónde quería llegar en el hockey, respondió sin rodeos: “A mí me gustaría llegar a ser la mejor del mundo, si puede ser”.
La jugadora reconoció que se trataba de una meta ambiciosa, aunque explicó que buscaba avanzar progresivamente. “Es una expectativa alta, pero lo que hago es dividirla por facetas”, manifestó. En ese camino también aparece su intención de desarrollarse hasta alcanzar el nivel de Las Leoncitas y, posteriormente, tener una oportunidad en la Selección Mayor.
Las enseñanzas de Florencia Mutio
En su formación como arquera tuvo una presencia importante Florencia Mutio, exintegrante de Las Leonas y referente del hockey paranaense. Pereyra Ciancio recordó que la conoció cuando tenía alrededor de 10 u 11 años y destacó especialmente uno de los conceptos que incorporó de ella.
“Vos aprendés la técnica en práctica y en los partidos te define atajar. En los partidos no te interesa qué hiciste bien o qué hiciste mal. Te interesa que no entre”, explicó sobre una de las principales enseñanzas que recibió.
Y profundizó: “Si tenés que sacarla con la punta del pie, si tenés que generar un penal, si tenés que llegar a australianos, mientras la bocha no entre, estás bien. Sos muy buen arquero porque la idea del arquero es que no entre la bocha. Después la técnica es un detalle extra. Eso es lo que me enseñó”.
La actitud, una de las claves en el arco
Para Pereyra Ciancio, además de la preparación técnica, existe un componente mental determinante para desempeñarse como arquera. “En el arco cuenta mucho la actitud. Vos no podés llegar pensando: ‘Me van a meter un gol’, porque lo que pienses en el arco es lo que va a pasar”, reflexionó.
La joven explicó que el puesto exige reaccionar hasta el último instante de cada jugada. “Si me pasa un dos versus uno, me pasan la bocha a segundo palo y me tengo que levantar y tirar al segundo palo, me tengo que raspar la cabeza y se me tiene que caer el casco. La bocha no tiene que entrar”, graficó.
También resaltó el rol que cumple como última jugadora del equipo y la responsabilidad de ordenar a sus compañeras desde una posición privilegiada para observar el campo. “Vos como última defensa tenés que estar ahí ayudándola, dándole un empujón”, indicó sobre la comunicación permanente que mantiene con la línea defensiva.
El desafío de los penales australianos
Los penales también ocuparon una parte importante de su crecimiento. Pereyra Ciancio reconoció que prefiere los remates tradicionales antes que los australianos, aunque adquirió experiencia a partir del entrenamiento y de su participación en competencias regionales.
“Los ocho segundos son eternos, verdaderamente eternos”, describió sobre los australianos. Para mejorar, explicó que observa videos y estudia los movimientos de otras arqueras: “Aprendo mucho mirando por TikTok e Instagram. Estoy rodeada de hockey en todo aspecto de mi vida”.
En esas situaciones, intenta trasladar la presión hacia la ejecutante. “Siempre pienso esto: la que tiene la presión es la jugadora. Yo puedo taparla de una manera facilísima y la jugadora la puede tirar afuera. Tenés que relajarte con eso de que ella tiene la presión y vos tenés todo a favor”, explicó.
Un objetivo que trasciende lo deportivo
Además de perseguir sus propias metas, Pereyra Ciancio manifestó su deseo de que más jóvenes puedan acercarse al hockey, particularmente al puesto de arquera, pese a los costos que implica contar con el equipamiento necesario.
“Me gustaría que mucha gente pueda tener la accesibilidad de probar lo que es y darse un gusto de decir: ‘A mí me gustaría hacer esto, me gustaría conocerlo’”, señaló. Recordó que algunos clubes no cuentan con equipos completos de arquero, protectores o palos disponibles para quienes recién comienzan.
Mientras combinaba el deporte con sus obligaciones escolares, Jazmín continuaba entrenándose y buscando nuevas oportunidades. Su premisa para lo que viene quedó sintetizada durante su paso por El Once Deportivo: “Cada oportunidad, sea de selección o no, hay que aprovecharla para mostrarse porque vos nunca sabés quién está viendo”.
Con su último año en Sub 16 antes del salto a Sub 19, la arquera de Paracao resumió el camino que pretende recorrer: “Seguir avanzando hasta llegar a mi meta, que es poder darle la oportunidad a todos de convertirse en arqueros”.