REDACCIÓN ELONCE
Catalina Borrero Müller fue cuarta máxima anotadora del Mundial U17 de vóley con 152 puntos. En diálogo con Elonce, repasó la experiencia con Las Panteritas, destacó el triunfo sobre Brasil y reveló que recibió una propuesta vinculada al vóley universitario de Estados Unidos.
Catalina Borrero Müller regresó a Entre Ríos después de completar una destacada participación con la Selección Argentina en el Mundial U17 de vóley disputado en Chile, donde Las Panteritas terminaron en el puesto 12 entre 24 seleccionados. La joven entrerriana disputó los nueve encuentros del certamen y finalizó como la cuarta máxima anotadora de la competencia, con 152 puntos.
La deportista visitó El Once Deportivo apenas un día después de su regreso y realizó un balance de una competencia intensa, que concentró nueve partidos en apenas diez jornadas. “Fue muy lindo, aparte de sumar experiencias deportivamente, te llevas muchísimas amistades nuevas de otros países, de tu mismo país, también compañeras de equipo”, expresó sobre lo vivido en Chile.
El desgaste físico también fue parte del desafío. Borrero Müller prácticamente no salió de la cancha y reconoció que la exigencia se hizo sentir con el paso de los encuentros. “Obviamente que al pasar de los partidos y de los días va sumando mucha carga física y van apareciendo los dolores y eso. Siento que mejoré mucho el nivel individualmente y estoy muy contenta”, manifestó.
El triunfo ante Brasil que marcó el Mundial
Argentina inició su participación con una derrota por 3-0 frente a Polonia, campeón europeo, pero logró reaccionar rápidamente. Las Panteritas vencieron a España y posteriormente consiguieron uno de los triunfos más significativos del torneo: un contundente 3-0 frente a Brasil, rival al que no habían podido superar en enfrentamientos anteriores.
La entrerriana recordó que el equipo llegó especialmente motivado a ese encuentro. “Veníamos con la bronca de que habíamos perdido en el Sudamericano y después unos amistosos previos. Entonces dijimos 'acá la tercera es la vencida'”, relató. Para Catalina, la unidad del conjunto argentino marcó diferencias: “Ellas serían bastante individuales y nosotras todo lo contrario: festejábamos todo, jugábamos bastante en equipo y eso creo que fue la diferencia en el partido”.
Al momento de elegir el mejor recuerdo que se llevó del campeonato, no dudó. Consultada por su momento preferido, respondió: “Ganar la Brasil”. Más adelante ratificó esa elección al señalar: “Fue lo más importante”.
Los 34 puntos ante Japón y un lugar entre las mejores
Uno de sus partidos más destacados se produjo frente a Japón. Aunque Argentina perdió por 3-1, Borrero Müller convirtió 34 puntos y protagonizó una de las actuaciones individuales más sobresalientes del campeonato. La propia jugadora reconoció que no imaginaba haber alcanzado semejante cifra durante el encuentro.
“Uno cuando está dentro de la cancha no lleva la cuenta. Hice muchos puntos para mí, había pasado los 20, pero no me había imaginado que 34”, contó.
Ese rendimiento, junto con sus producciones en el resto del Mundial, le permitió terminar como cuarta máxima anotadora con 152 puntos. También destacó cuánto aprendió de determinados rivales: “De Japón aprendés más de la paciencia porque defienden un montón y Dominicana tanto no pudieron defender”.
Una propuesta que llegó desde Estados Unidos
Su actuación no pasó inadvertida fuera de la Selección Argentina. Durante la competencia, la entrerriana recibió consultas sobre su futuro deportivo y reveló que surgieron contactos desde Brasil y Estados Unidos. Particularmente, una entrenadora estadounidense se acercó para conocer sus planes y la posibilidad de continuar su carrera mientras estudia en una universidad de ese país.
“Con un representante de Brasil, la entrenadora de Estados Unidos también me vino a preguntar si quería ir a jugar. Yo le dije que sí, pero más adelante”, reveló Catalina.
La posibilidad la entusiasma, aunque su familia busca que transite cada etapa sin apuros. “Me gustaría. No sé ni qué quiero estudiar, pero me gustaría”, sostuvo. Acerca de los consejos que recibe de sus padres, indicó: “Ellos tampoco me apuran a nada, así que voy de a poco”.
El sueño de representar a Argentina
La joven también recordó cómo cambió su relación con el vóley a medida que comenzó a crecer deportivamente. En sus primeros pasos, representar a Argentina no aparecía como una meta concreta, pero las convocatorias fueron acercándola a un escenario que terminó convirtiéndose en uno de sus grandes sueños.
“Entonces, cuando me llaman la primera vez, me acuerdo que no me lo creía. Y cuando fue el Sudamericano, ya más o menos lo veía a un Mundial y cuando me habían dicho para el Mundial me emocioné un montón”, expresó. Ya dentro de la competencia, aseguró que hubo momentos en los que tomó dimensión de lo que estaba viviendo: “era como todos los partidos te frenabas un poquito y ponías a ver todo y te ponías a ver que era algo un sueño, que es muy lindo”.
Después de semejante exigencia, Borrero Müller tendrá poco margen para descansar. En septiembre afrontaría la Liga Provincial y, dependiendo de los resultados, podría clasificar a la Copa Argentina. Además, anticipó que existe la posibilidad de integrar nuevamente una selección nacional para otro desafío internacional: “Creo que después en octubre, si Dios quiere, tengo el Sudamericano U19 también”.
La autocrítica y los agradecimientos de Catalina
Pese a la destacada actuación personal, la entrerriana también realizó una autocrítica sobre los aspectos que pretende mejorar. Al ser consultada por aquello que le habría gustado hacer de otra manera durante el Mundial, respondió: “Más paciente, capaz con el error, más paciencia conmigo misma”.
También recordó con pesar la derrota frente a República Dominicana, encuentro que Argentina llegó a tener encaminado en el tie-break. “Luego los últimos cuatro puntos de ellos fueron errores nuestros, así que lo podríamos haber ganado y no. Lamentablemente no fue así”, señaló sobre uno de los partidos que más le costó procesar.
Finalmente, Catalina destacó a quienes la acompañaron durante todo el proceso y remarcó el carácter colectivo del vóley. “Quiero agradecerles a mis papás, a mi entrenadora también, a mi club y a mis compañeras que no solamente soy yo la que juega en el club. Ellas me acompañan, por supuesto, siempre en colectivo, en equipo”, concluyó en diálogo con Elonce.