REDACCIÓN ELONCE
Vacacionar en Brasil. El verano avanza y una de las playas que se presenta como alternativa para quienes buscan tranquilidad es Barra de Tijuca, una de las zonas más exclusivas de Rio de Janeiro. Desde ese sector de la ciudad, Dalila Luquesi brindó a Elonce un panorama detallado sobre el clima, el movimiento turístico y los costos actuales para quienes evalúan viajar al país vecino.
Según relató, la jornada se presentó con buen tiempo, viento constante y una temperatura cercana a los 30 grados, lo que generó condiciones agradables tanto en la playa como en el mar. “Está muy lindo el día, pero bastante tranquilo. No hay tantos turistas ni tanta gente disfrutando en este momento”, describió la comunicadora, al señalar que Barra de Tijuca es una zona elegida mayormente por los locales y no tanto por visitantes extranjeros.
A diferencia de sectores más concurridos de Río, la playa se muestra con amplios espacios de arena, pocas sombrillas y un mar con olas moderadas, favorecidas por el viento. Ese escenario también permite la práctica de deportes acuáticos, como surf y actividades con tabla, que se observaron a lo largo de la costa.
Opciones y precios para el turista
En relación a los valores, Luquesi indicó que los precios resultan accesibles en comparación con otros destinos. Un menú ejecutivo, que incluye entrada, plato principal, postre y bebida, ronda los 100 reales, mientras que comer en un bar de playa puede costar alrededor de 30 reales. Productos clásicos de la costa, como el choclo, se consiguen entre 10 y 12 reales.
En cuanto al alojamiento, explicó que en Barra de Tijuca un hotel con desayuno incluido cuesta entre 500 y 700 reales por noche para dos personas. También destacó la presencia de hostels como una opción más económica para quienes buscan reducir gastos.
Otro punto destacado fue la facilidad de pago: la mayoría de los consumos se pueden abonar con el celular mediante aplicaciones y billeteras digitales, sin necesidad de manejar efectivo ni realizar cambio de moneda.
Una zona ideal para descansar
Barra de Tijuca se caracteriza por su perfil más residencial, con condominios y hoteles de lujo . “Es una zona relativamente nueva y mucho más tranquila. Es ideal para quienes buscan descansar y relajarse”, señaló Luquesi, al tiempo que aclaró que desde allí se puede acceder fácilmente a los principales atractivos de Río, como el Cristo Redentor, mediante transporte público o aplicaciones de viajes.
Barra de Tijuca ofrece un circuito de bares y restaurantes para complacer a los amantes del lujo, el refinamiento y los placeres exquisitos. El epicentro se encuentra en la Avenida Olegário Maciel, o simplemente Olegario, como todos la conocen. Es la calle con más ambiente de la zona, sobre todo por la noche.
Con un verano que avanza con presencia de argentinos en ese sector, Barra de Tijuca aparece como una opción atractiva para quienes priorizan calma, playas amplias y costos moderados, sin alejarse de los principales circuitos turísticos de Río de Janeiro.