La segunda colecta solidaria anual a beneficio del Hogar de Ancianos “Cura Jeannot Sueyro” reunió este sábado más de 5.700.000 pesos en Gualeguaychú. La campaña fue organizada por el Grupo Scout Nº 056 “San Juan Bautista” y contó con la participación de diferentes agrupaciones de la ciudad y la región.
La cifra alcanzada fue comunicada por la institución organizadora luego de finalizar la jornada. Desde el grupo scout expresaron su “profunda emoción y gratitud” por la respuesta de vecinos y comerciantes, quienes realizaron aportes para colaborar con el funcionamiento del hogar.
Durante la actividad, los scouts recorrieron viviendas y comercios para solicitar donaciones. La salida se realizó desde la intersección de Schachtel y Paraná, entre Clavarino y Del Valle.
Puestos para recibir las donaciones
Además del recorrido casa por casa, la organización instaló dos puestos fijos para facilitar la participación de la comunidad. Uno funcionó en la esquina de 25 de Mayo y España, mientras que el restante estuvo ubicado en Rocamora y Del Valle.
La jornada concluyó en el sector de los obeliscos de la Costanera, donde se reunieron los participantes después de completar la campaña. Allí se conoció el monto total recaudado durante la iniciativa solidaria.
Desde el Grupo Scout San Juan Bautista agradecieron especialmente la participación de los grupos Virgen de Guadalupe, Ceferino Namuncurá y San Isidro Labrador, este último perteneciente a la localidad de Larroque.
El acompañamiento de las familias
Los organizadores también destacaron el respaldo brindado por las familias de los integrantes de los grupos scouts, a quienes reconocieron por haber estado “presentes en todo momento con su dedicación y confianza”.
El agradecimiento se extendió a los responsables del Hogar de Ancianos “Cura Jeannot Sueyro” y a todas las personas que colaboraron para concretar la segunda edición anual de la campaña.
“No importa cuánto das, sino cuánto amor le pones cuando das”, expresaron desde la organización al finalizar la jornada, al citar una frase atribuida a Santa Teresa de Calcuta.