REDACCIÓN ELONCE
La crisis en el sector de taxis se profundiza en Paraná, donde trabajadores denunciaron una caída del 60% en la cantidad de viajes y señalaron como principal causa el avance de aplicaciones de transporte de pasajeros.
El reclamo se expresó desde la zona de la Terminal de ómnibus, uno de los puntos con mayor movimiento de pasajeros, donde uno de los choferes advirtó que la situación se volvió “muy crítica” por el aumento de costos y la competencia.
Aumento de costos y menor recaudación
Marcelo Arriondo, taxista de la ciudad, explicó a Elonce que el incremento del combustible impactó directamente en la actividad. “El precio de la nafta está entre 2.000 y 2.200 pesos el litro y no se puede cubrir ese costo con el trabajo que hay”, sostuvo.
Indicó que actualmente la bajada de bandera y la ficha tienen un valor de 1.500 y 1.200 pesos, respectivamente, pero los ingresos no alcanzan para sostener el mantenimiento de los vehículos.
“Estamos haciendo la mantención a medias porque, con lo que recaudamos por día, no se puede dejar el auto como el pasajero quiere”, afirmó.
Competencia con aplicaciones
En la oportunidad, el trabajador apuntó contra plataformas de transporte, como Uber y Didi, a las que responsabilizó por la caída de la actividad.
Según señaló, muchos conductores operan sin cumplir los requisitos exigidos al servicio formal, como seguro contra terceros transportados o licencia profesional.
“Los taxistas estamos habilitados, pero no sabemos cuántos autos de aplicaciones de viajes están en regla”, cuestionó Arriondo.
Diferencia de precios
Arriondo también marcó una fuerte diferencia en las tarifas entre ambos servicios. Como ejemplo, indicó que un viaje desde la Terminal de ómnibus hasta San Benito puede costar alrededor de 12.000 pesos en taxi, mientras que en aplicaciones ronda los 3.200 pesos.
“Hay mucha diferencia, y eso influye en la elección de los pasajeros”, reconoció.
Pedido de controles
Desde el sector solicitaron mayor intervención del municipio para regular la actividad.
Pidieron controles en puntos clave de la ciudad para verificar documentación y condiciones de los vehículos que operan mediante aplicaciones de viajes.
También reclamaron sanciones similares a las de otras provincias, donde las multas pueden alcanzar valores elevados e incluso el secuestro del vehículo.
Impacto en la vida cotidiana
El taxista señaló que la caída de ingresos obligó a extender las jornadas laborales. “Antes se podía ganar entre 100.000 y 120.000 pesos por día; ahora estamos en 50.000 o 60.000 trabajando 12 horas”, explicó.
Agregó que muchos trabajadores dejaron de realizar pausas y trabajan de forma continua para poder sostener sus gastos.
Finalmente, advirtió que la situación afecta directamente a las familias que dependen del servicio y reiteró el pedido de medidas urgentes para equilibrar la competencia.