El sismo en Venezuela volvió a sacudir la costa norte del país este viernes con un movimiento de magnitud 4,7 que reavivó la preocupación entre la población. El temblor ocurrió en un contexto especialmente delicado, ya que las autoridades aún trabajan en las zonas afectadas por los dos terremotos registrados anteriormente, que dejaron un saldo de al menos 920 muertos y 3.360 heridos.
De acuerdo con la información difundida por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico se produjo a las 22:16 UTC frente a la costa central venezolana. El epicentro fue localizado en una región de intensa actividad tectónica, donde interactúan las placas del Caribe y Sudamérica, una zona caracterizada por la frecuencia de este tipo de fenómenos.
El evento alcanzó una magnitud de 4,7 y tuvo una profundidad de apenas 10 kilómetros, una condición que favoreció que el temblor fuera percibido con claridad por habitantes de distintas localidades cercanas al área epicentral.
Continúa el monitoreo por posibles réplicas
Hasta el momento, las autoridades no informaron nuevos daños materiales ni víctimas como consecuencia de este último movimiento sísmico. Sin embargo, el episodio se suma a la secuencia de réplicas que mantienen en permanente vigilancia a los organismos de emergencia y a los equipos científicos encargados del monitoreo.
Los especialistas explican que este tipo de eventos son habituales luego de terremotos de gran intensidad, ya que la corteza terrestre continúa acomodándose tras la liberación de energía acumulada. Por ese motivo, las autoridades mantienen activados los protocolos de prevención ante la posibilidad de nuevos movimientos.
Mientras tanto, los organismos de protección civil continúan recomendando a la población permanecer atenta a la información oficial y respetar las medidas de seguridad establecidas para actuar ante eventuales réplicas.
Continúan las tareas de rescate en las zonas afectadas
El nuevo temblor ocurrió mientras siguen las tareas de búsqueda y rescate en las áreas más golpeadas por los terremotos anteriores. La situación más crítica continúa registrándose en el estado de La Guaira, declarado zona de desastre debido a la magnitud de los daños ocasionados, señaló Canal Doce Misiones.
Equipos de emergencia nacionales e internacionales trabajan en la remoción de escombros y en la localización de posibles sobrevivientes, al tiempo que miles de personas permanecen desplazadas o afectadas por la destrucción de viviendas e infraestructura esencial.