REDACCIÓN ELONCE
El avance de las intoxicaciones por monóxido de carbono en Entre Ríos encendió las alarmas sanitarias a nivel nacional. El Ministerio de Salud de la Nación informó que la provincia se encuentra entre las jurisdicciones con mayor crecimiento de casos durante 2026, según surge del último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN 808).
De acuerdo con el informe oficial, entre la semana epidemiológica 1 y la 17 de este año se notificaron 263 casos confirmados y nueve fallecimientos vinculados a intoxicaciones por monóxido de carbono en todo el país. Dentro de ese escenario, Entre Ríos registró 17 casos y presentó un índice epidémico acumulado que supera más de tres veces los valores esperados para esta época.
Con estas cifras, la provincia integra el grupo de distritos con mayor incremento de intoxicaciones junto con Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mendoza. En el mismo período, Buenos Aires reportó 71 casos, Mendoza 56 y CABA un total de 23.
El impacto de las intoxicaciones en todo el país
El boletín epidemiológico nacional remarcó que entre enero de 2025 y abril de 2026 se notificaron 2.281 casos de intoxicación por monóxido de carbono en Argentina. Del total, el 42 por ciento se concentró en la región Centro, integrada por Buenos Aires, CABA, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe.
Además, el 29 por ciento de los casos correspondió a la región Sur, mientras que el resto se distribuyó entre Cuyo, NOA y NEA. El reporte también advierte que durante los últimos meses las intoxicaciones comenzaron a incrementarse especialmente en las regiones Sur y Cuyo, aunque la región Centro continúa liderando la cantidad de casos acumulados.
Según el análisis epidemiológico, los casos registrados durante 2026 se ubicaron levemente por encima del umbral esperado hasta la cuatrisemana 9-12, aunque luego descendieron a zona de seguridad, algo que podría estar relacionado con demoras en la notificación, señala el documento oficial difundido por el Ministerio de Salud.
Cuáles son los principales riesgos y síntomas
Las intoxicaciones por monóxido de carbono suelen aumentar durante los meses de otoño e invierno debido al uso intensivo de sistemas de calefacción y a la escasa ventilación de ambientes cerrados. El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico, incoloro, inodoro e insípido, lo que dificulta su detección sin equipos específicos.
Entre las principales fuentes de exposición detectadas durante 2026 aparecen las estufas a gas, responsables del 26 por ciento de los casos registrados con información disponible. También se identificaron cocinas, anafes y hornos, que representaron el 20 por ciento de las intoxicaciones, además de braseros, salamandras, calefones defectuosos y motores funcionando en espacios cerrados o semicerrados.
En cuanto a los grupos más afectados, el informe indica que los niños de entre 0 y 9 años concentraron 44 casos, aunque la tasa de incidencia más elevada se observó en personas mayores de 80 años, consideradas de alto riesgo. El 56 por ciento de los afectados fueron mujeres y el 44 por ciento varones.
Los síntomas que no deben ignorarse
Los especialistas advirtieron que los síntomas de intoxicación suelen confundirse con cuadros gripales o malestares generales, lo que muchas veces retrasa la consulta médica. Entre los signos más frecuentes aparecen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, somnolencia, debilidad muscular y dificultades respiratorias.
En los cuadros más graves, la intoxicación puede provocar convulsiones, arritmias cardíacas, daño neurológico irreversible e incluso la muerte. Por ese motivo, las autoridades sanitarias recomiendan controlar periódicamente los artefactos de calefacción, garantizar una correcta ventilación y evitar el uso de braseros o cocinas para calefaccionar ambientes.