El papa León XIV visitó este sábado la región conocida como la “Tierra de los Fuegos”, en el sur de Italia, una zona afectada durante décadas por la quema y el enterramiento ilegal de residuos tóxicos.
Desde la ciudad de Acerra, cercana a Nápoles, el pontífice lanzó un fuerte llamado a transformar el modelo económico actual, al advertir sobre sus consecuencias sociales, ambientales y sanitarias.
Ante miles de fieles, sostuvo que solo un cambio de mentalidad “económica, civil e incluso religiosa” permitirá sanar tanto ese territorio como el planeta. En su mensaje retomó los lineamientos ambientales impulsados por Francisco en la encíclica Laudato Si’.
La jornada incluyó un encuentro en la catedral local con familiares de víctimas y personas afectadas por enfermedades vinculadas a la contaminación. Luego, tras recorrer la ciudad, el Papa cuestionó un modelo económico “individualista y tecnocrático”, al que responsabilizó por la generación de residuos, desigualdad y deterioro ambiental.
"Un modelo de crecimiento que nos ha hechizado"
“Cuántos residuos, cuánto desperdicio, cuántos venenos han surgido de un modelo de crecimiento que nos ha hechizado”, expresó, al tiempo que llamó a construir un sistema menos consumista y más sostenible.
Además, pidió un compromiso conjunto entre ciudadanos, instituciones y organizaciones para trasladar esta nueva mirada al ámbito educativo y social, e instó a mantener una vigilancia activa frente a prácticas que dañan la tierra, el agua y el aire.
La denominada “Tierra de los Fuegos” abarca unas 90 localidades de la región de Campania, donde durante años la mafia gestionó el vertido ilegal de residuos industriales, muchos de ellos provenientes del norte del país. Esta situación generó graves consecuencias sanitarias, con aumento de enfermedades y muertes
prematuras.