La búsqueda de Mariano Martínez, el estudiante de 21 años que era buscado intensamente desde el lunes tras desaparecer luego de asistir a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), tiene un nuevo foco: Córdoba.
Según trascendió en las últimas horas, el joven habría sido visto en esa provincia y una serie de indicios comenzaron a orientar la investigación hacia esa zona. La información es analizada por la familia y los investigadores, mientras continúan intentando confirmar su paradero.
La noticia generó una cuota de esperanza entre sus padres, amigos y compañeros de la comunidad universitaria, que desde hace varios días participan de la búsqueda y colaboran para reconstruir cada uno de sus movimientos.
La desaparición de Mariano Martínez
Mariano, oriundo de Berazategui, había salido de su casa el lunes alrededor de las 8 de la mañana rumbo a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP.
El joven llevaba un bolso grande con las láminas y trabajos que debía presentar ese día, una entrega para la que, según contó su familia, había trabajado durante todo el fin de semana prácticamente sin dormir.
Una vez en la facultad, manifestó que se sentía mal, dejó la presentación a cargo de un compañero y decidió retirarse antes de finalizar la jornada.
Desde ese momento, su familia perdió contacto con él y comenzó una intensa búsqueda para determinar qué había ocurrido.
El recorrido que lograron reconstruir
Con el paso de las horas, los padres de Mariano y los investigadores lograron reconstruir parte de su recorrido gracias al análisis de cámaras de seguridad, registros de transporte y otros elementos.
El estudiante fue registrado en Punta Lara, donde caminó por la zona de la avenida Almirante Brown antes de dirigirse a una parada de la línea 275.
A las 14.35, cuando abordaba el colectivo que debía llevarlo nuevamente hacia La Plata, Mariano envió un único mensaje a su hermano Lucas, de 19 años.
Según relató su padre, Gustavo, el joven le escribió la contraseña de su computadora.
“Por cualquier cosa, si necesitás, la clave es esta”, habría sido el mensaje que encendió las alarmas en su familia. La clave de la notebook era “paintball”, según contó su papá.
Para sus padres, ese mensaje tuvo un significado inquietante. “Lo de la clave de la computadora lo tomamos como una despedida definitiva. Eso nos asustó mucho”, expresó Alicia, la mamá del joven.
De Punta Lara a Constitución
Las cámaras también permitieron establecer que Mariano regresó hacia La Plata después de haber estado en Punta Lara. Cerca de las 16, tomó una formación del Tren Roca con destino a la estación Constitución.
Durante parte del trayecto viajó acompañado por un compañero de la Facultad, quien descendió en Hudson. Mariano continuó el viaje.
Según relató su madre, el joven se habría quedado dormido durante el recorrido debido al cansancio acumulado tras pasar el fin de semana trabajando en la entrega universitaria.
Por ese motivo, no habría bajado en Berazategui, donde debía descender para regresar a su casa. La familia comenzó a preocuparse durante la noche del lunes, cuando Mariano no regresó ni respondió los llamados y mensajes. Sus padres aseguraron que no era habitual que permaneciera fuera de su casa sin avisar.
La búsqueda ahora se concentra en Córdoba
Tras seguir el recorrido del joven hasta la zona de Constitución, durante varias horas no hubo certezas sobre sus movimientos posteriores.
Sin embargo, en las últimas horas surgieron nuevos indicios que situarían a Mariano Martínez en Córdoba.
Los datos todavía son analizados y buscan ser confirmados oficialmente, pero la investigación y la búsqueda comenzaron a concentrarse en esa provincia.
La familia mantiene la esperanza de poder localizar al joven y continúa difundiendo su imagen mientras se avanza en la reconstrucción de sus últimos movimientos.
La hipótesis de la familia
Los padres de Mariano creen que el fuerte esfuerzo realizado durante los días previos a la entrega universitaria pudo haber afectado su estado.
“Por ahí pensamos que le dio un pico de estrés. No es normal esto, que diga ‘me siento mal’ en la Facultad y se tome un colectivo a Punta Lara no es normal”, sostuvo su mamá.
Mariano tiene 21 años, cabello castaño, piel clara y ojos marrones.
La búsqueda continúa y, ante cualquier información que pueda ayudar a determinar su paradero, se solicita comunicarse de inmediato al 911.