La investigación en torno al caso de Claudio Barrelier sumó un nuevo elemento a partir del testimonio de un vecino que asegura haber presenciado un episodio ocurrido en su domicilio meses antes de la desaparición de Agostina Vega en Córdoba. El relato fue incorporado como antecedente dentro del expediente judicial que intenta reconstruir el comportamiento previo del acusado, publicó Infobae.
El testigo, identificado como J., comerciante del barrio Cofico, afirmó haber visto una escena desde su lugar de trabajo en la misma cuadra donde reside el sospechoso. Según su declaración, el hecho habría ocurrido entre junio y julio del año pasado, cuando observó a una joven salir del domicilio en estado de desesperación.
“Fue en junio o julio del año pasado. Yo estaba almorzando en el local y miraba por el ventanal. Él estaba arreglando una moto en la puerta de la casa”, recordó el hombre en diálogo con Infobae.
El episodio relatado por el testigo
De acuerdo con su testimonio, la situación se habría desencadenado cuando el acusado dejó abierto el portón de la vivienda. “De atrás salió corriendo una chica. Estaba desnuda, tenía solamente una bombacha y unas cintas en las muñecas. Salió pidiendo ayuda”, relató.
El comerciante aseguró que la joven habría cruzado la calle en estado de shock y que fue asistida por personas de locales cercanos. “En otro local de enfrente había unos chicos que le dieron una remera para que se tapara”, sostuvo.
Respecto de la reacción del hoy detenido, el testigo afirmó: “Él la vio salir corriendo y gritar, pero no hizo nada. La miró como diciendo: ‘Estás loca’. No se inmutó”.
Intervención policial y denuncia previa
Según su relato, la joven habría sido trasladada a una barbería cercana, donde recibió asistencia. “Ahí le dieron agua, algo para comer. Ella repetía: ‘Tengo miedo. Pídanme un auto, me quiero ir a mi casa’”, recordó J.
El testigo indicó que, minutos después, llegó la Policía al lugar y que el acusado fue demorado. “Mientras tanto, Barrelier entró a la casa y después salió a fumar a la vereda como si nada”, afirmó.
“Se lo llevaron junto con la madre, la pareja y la hija”, agregó sobre el procedimiento policial que se habría realizado en ese momento.
Una causa judicial previa
De acuerdo con la reconstrucción del expediente, el episodio habría derivado en una causa por privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo y lesiones leves calificadas, iniciada tras la denuncia de una expareja del acusado.
En ese proceso, Barrelier habría permanecido detenido durante 20 días antes de obtener la excarcelación bajo fianza y condiciones judiciales, entre ellas la obligación de presentarse mensualmente ante la fiscalía, requisito que habría cumplido incluso hasta mayo de 2026.
El comerciante también relató que fue citado a declarar como testigo y que posteriormente habría tenido un cruce con familiares del acusado. “La madre me encaró y me preguntó qué había dicho. Me decía que al hijo le habían hecho una cama”, señaló.
El contexto en el barrio Cofico
Según el vecino, la vivienda del acusado habría sido escenario habitual de reuniones y actividades sociales. “Hacían juntadas con otros hinchas de Instituto. Sacaban la tele a la vereda para ver los partidos, tomaban alcohol, ponían música fuerte y colgaban banderas”, describió.
El testigo agregó: “Eran caras pesadas”.
Finalmente, sostuvo que, pese a aquel antecedente judicial, el acusado habría continuado con su vida laboral en la Municipalidad de Córdoba. “Yo lo seguía viendo volver al mediodía con el uniforme”, concluyó.