La historia de Orlando Gill es una de las más inspiradoras del Mundial 2026. El arquero paraguayo pasó de atravesar una grave crisis económica, que lo obligó a vender sus pertenencias deportivas para mantener a su familia, a convertirse en el gran héroe de la Albirroja con una actuación inolvidable frente a Alemania.
El portero de 26 años fue la figura de la clasificación paraguaya tras detener dos penales en la tanda decisiva que eliminó a Alemania y aseguró el pase a los octavos de final. Su actuación le valió el premio al Mejor Jugador del Partido y confirmó el gran momento que vive bajo los tres palos.
Un sacrificio por su familia
El camino de Gill hasta la élite del fútbol estuvo marcado por enormes dificultades. En 2022, mientras apenas comenzaba a dar sus primeros pasos como profesional, su esposa Melissa Ávalos enfrentó un embarazo de alto riesgo que terminó con el nacimiento prematuro de su hijo Lautaro.
El bebé permaneció varios días en cuidados intensivos y la familia atravesó una delicada situación económica. Para afrontar los gastos médicos, el arquero tomó una decisión extrema: vender todas sus pertenencias relacionadas con el fútbol.
Según contó su esposa en redes sociales, Gill se desprendió de sus camisetas, su uniforme, los botines e incluso la camiseta que había conservado como recuerdo de su paso por la selección paraguaya Sub-20.
"Vendió todo para que a nuestro hijo no le faltara nada", recordó Melissa al relatar uno de los momentos más difíciles que vivieron como familia.
De desconocido a figura de la selección
Hasta comienzos de 2025, Orlando Gill apenas había disputado tres partidos con el primer equipo de San Lorenzo de Almagro. Sin embargo, una oportunidad cambió por completo su carrera.
El arquero logró consolidarse como titular, llamó la atención del entrenador Gustavo Alfaro y recibió su primera convocatoria con la selección paraguaya. Debutó en las Eliminatorias rumbo al Mundial y, tras una serie de actuaciones destacadas en amistosos, terminó adueñándose del puesto para la Copa del Mundo.
Aunque Paraguay debutó con una derrota por 4-1 frente a Estados Unidos, Gill reaccionó de manera sobresaliente. Desde entonces solo ha recibido un gol en los siguientes encuentros y se convirtió en uno de los porteros con mejor rendimiento del torneo.
Un héroe dentro y fuera de la cancha
Tras eliminar a Alemania, Gill dedicó el reconocimiento como mejor jugador del partido a su sobrino Alexander, quien permanece hospitalizado en Paraguay.
"Esta clasificación es para mi sobrino, que está pasando un momento muy difícil. Prometí que si era elegido figura, este premio sería para él. Espero que se recupere pronto", expresó emocionado.