Oscar González “El Negro” Oro murió este viernes 25 de septiembre a los 74 años. La noticia fue confirmada por La Nación, aunque hasta el momento no se informaron las causas de su fallecimiento. El periodista, que en los últimos años estaba radicado en Uruguay, había atravesado distintos problemas de salud.
En el último tiempo, González Oro había manifestado dificultades de movilidad. En julio de 2025, durante una entrevista con A la tarde (América TV), contó que había decidido no viajar nuevamente a Madrid para visitar a sus hijos porque sentía que no tenía fuerzas para afrontar las 17 horas de viaje.
“Son 17 horas de viaje y no lo soporto. Nunca voy a pedir asistencia, que me lleven en silla de ruedas porque me da vergüenza verme así. Que me vean así no me interesa; ahora, verme yo así, no quiero”, había expresado.
El problema cardíaco que atravesó
Uno de los antecedentes de salud más importantes del periodista fue un episodio cardíaco que sufrió años atrás. En 2020, durante su participación en PH Podemos Hablar (Telefe), contó que había llegado a una clínica pensando que podía tener una enfermedad pulmonar debido a su prolongado hábito de fumar.
“Yo soy fumador desde hace muchos años. Entré a la clínica diciendo: ‘Negro, listo, cáncer de pulmón’. Y no me pasaba nada porque había hecho todo lo posible para estar enfermo de los pulmones”, recordó.
Sin embargo, los estudios determinaron que el problema estaba en su corazón. Los médicos encontraron tres arterias ocluidas y debieron realizarle una intervención de urgencia.
“Me dijeron: ‘Ya te operamos porque te morís’”, había contado González Oro al recordar aquel momento.
Tres bypass y un infarto
El conductor explicó que la intervención incluyó una cirugía de bypass coronario. “Me abrieron, me sacaron el corazón, me pusieron una bomba y me hicieron tres bypass”, relató.
Según recordó, los médicos le habían explicado que había atravesado una situación compatible con una “muerte súbita”. Al observar las imágenes, además, descubrieron que había sufrido un infarto.
“En realidad, creo que me había pasado y no me di cuenta. Cuando me muestran las radiografías, en el corazón tenía una mancha negra y era un infarto. Tuve un infarto”, había relatado.
González Oro también contó que había tenido síntomas antes de la internación. “Me acuerdo que una noche me empezaron a doler los brazos y las piernas, me duché y se me calmó, pero fue un infarto”, explicó.
Aunque reconoció que aquel episodio podía haber sido mortal, aseguró que no había sentido miedo. “Tuve la sensación de que volvía de un lugar extraño que no era la muerte porque nunca me morí, pero que me podría haber muerto”, reflexionó.
Tras la operación, había reducido la cantidad de cigarrillos que fumaba, aunque reconoció que no había logrado abandonar completamente el hábito.
Sus últimos años en Uruguay
En agosto de 2020, durante la pandemia de coronavirus, González Oro se instaló en Punta del Este, Uruguay, donde tramitó su residencia. Desde allí continuó vinculado al periodismo y a los medios de comunicación.
En una entrevista con La Nación en febrero de 2022, recordó el impacto que había tenido para él la pandemia y su trabajo al frente de un programa de radio durante la cuarentena.
“Me hizo muy mal el año 2020. En plena cuarentena, yo transformé mi programa de Radio Rivadavia en un ministerio para ayudar a la gente”, había señalado.
En ese período, contó que desde el programa colaboraban para conseguir medicamentos y elementos de primera necesidad.
“En esa época, no había remedios oncológicos, no había insulina, no había pañales geriátricos, sillas de ruedas, bastones... Conseguimos casi todo, pero yo quedaba con una carga terrible por las cosas que no podía conseguir”, relató.
Luego explicó qué decisión tomó a partir de aquella experiencia: “Me quedaban dando vueltas esas cosas que no había podido cumplir. Y decidí dejar”.
La muerte de Oscar González Oro generó mensajes de despedida entre colegas y figuras del medio. Eduardo Feinmann expresó su dolor a través de las redes sociales, mientras que Fabián Doman lo recordó como “el hombre más importante de la radio”.