La cuenta regresiva ya comenzó y la emoción atraviesa a toda la familia. Catherine Fulop y Ova Sabatini arribaron a Roma para acompañar a Oriana Sabatini en la recta final de su embarazo, a la espera de su primera hija junto al futbolista Paulo Dybala.
Fue la propia Cathy quien compartió la noticia a través de sus redes sociales, donde publicó una imagen familiar y escribió con ternura: “Ya con nuestra bebita”. El mensaje dejó en claro que la actriz ya se instaló en la capital italiana para vivir de cerca uno de los momentos más importantes de su vida: convertirse en abuela.
Una llegada cargada de emoción
Oriana transita las últimas semanas de gestación en la ciudad donde reside junto a Dybala, actual jugador de la AS Roma. Allí formaron su hogar tras su casamiento el 20 de julio de 2024 y proyectan la crianza de su hija.
La fecha estimada de parto es el 11 de marzo, un detalle que no pasó desapercibido: ese mismo día cumple años Catherine Fulop, lo que suma un condimento aún más emotivo a la espera. En distintas entrevistas, la actriz había manifestado su ilusión por esta nueva etapa familiar y definió la llegada de su nieta como “una bendición enorme”.
El apoyo familiar en el tramo final
La presencia de Cathy y Ova en Roma representa un fuerte respaldo emocional para Oriana en una etapa especialmente sensible. En las imágenes que circularon en redes sociales se la ve con su pancita ya avanzada, rodeada de su familia y atravesando días de calma y felicidad.
Meses atrás, en noviembre de 2025, la cantante celebró en la Argentina un baby shower temático inspirado en Harry Potter, saga de la que es fanática. Fue una despedida simbólica antes de regresar a Europa para el último tramo del embarazo.
Aunque la pareja confirmó que esperan una niña, decidieron mantener en reserva el nombre elegido, adelantando únicamente que será poco común.
Mientras tanto, Dybala continúa con sus compromisos profesionales, pero se mantiene cerca y atento a cada detalle. Tras más de dos años y medio de relación y una boda soñada, hoy el foco está puesto en la llegada de su hija, un acontecimiento que marca un nuevo capítulo en la historia de amor de Oriana y Paulo, acompañados por el afecto incondicional de la familia Sabatini-Fulop.