Lo que debía ser una jornada deportiva terminó en un hecho de violencia que encendió todas las alarmas en el básquet entrerriano. En Crespo, tras el triunfo de Olimpia sobre Unión por 67 a 53 en la primera división de la Asociación Paranaense de Básquet, la situación derivó en agresiones contra los árbitros del encuentro.
Según se reconstruyó, al menos seis personas protagonizaron los ataques, obligando a los jueces a huir del lugar en medio de una escena de tensión extrema. Los árbitros tuvieron que correr cuadras para escapar de las agresiones e incluso un vecino intervino para resguardar a uno de los jueces dentro de su propio auto.
Días antes, se había registrado otro episodio de violencia en un partido de categorías formativas, lo que profundiza la preocupación en el ambiente.
“Es un hecho lamentable y repudiable”
El presidente de la Asociación Paranaense de Básquet Masculino, Edgardo Bufa, expresó su preocupación por lo ocurrido y no dudó en calificar el episodio.
“La verdad que estamos muy preocupados y tristes por este suceso tan lamentable y repudiable”, afirmó.
Además, destacó el impacto que este tipo de situaciones tiene en el deporte en general. “No tienen nada que ver con el deporte y le pegan muy fuerte a la gente que está en un club, que es un espacio de contención tan necesario”, sostuvo.
“Esto daña la imagen del club y también es un daño para los chicos”, remarcó Bufa. La preocupación no es solo institucional, sino también social. “Es el ejemplo que estamos dando como adultos frente a las nuevas generaciones”, agregó. En un contexto donde los clubes cumplen un rol clave en la formación y contención, este tipo de episodios genera un fuerte retroceso.
Árbitros en pie de protesta
La situación escaló rápidamente cuando, tras los hechos de violencia, los árbitros de Paraná decidieron tomar una medida contundente. “No vamos a arbitrar ningún partido hasta que haya garantías de seguridad”, fue la postura adoptada. El cese de actividades puso en riesgo la continuidad del torneo, generando una crisis que obligó a una rápida intervención de las autoridades.
El temor entre los jueces era evidente: “Muy preocupados, con mucho miedo”, se describió sobre el estado de ánimo del colectivo arbitral.
Ante este escenario, la Asociación Paranaense de Básquet actuó con rapidez para evitar la paralización total del campeonato. “El Tribunal de Penas tomó intervención de oficio”, explicó Bufa.
Entre las primeras decisiones, se dispuso la implementación de medidas preventivas orientadas a reforzar la seguridad en los eventos deportivos.
Una de las acciones más concretas fue la incorporación de presencia policial en los partidos. “Se dispuso presencia de seguridad en encuentros clave”, detalló.
Refuerzo de protocolos y responsabilidades
Además del operativo policial, se reforzaron protocolos ya existentes, especialmente en lo que respecta al rol de los clubes. “Los responsables de cancha deben acompañar a los árbitros hasta que se retiren en forma segura”, indicó el dirigente.
También se coordinaron acciones con autoridades provinciales. “Hubo gestiones con la policía y con seguridad deportiva para asegurar presencia en cada partido”, agregó.
Uno de los principales objetivos de las medidas fue evitar que la crisis impactara directamente en los jugadores y en el desarrollo del torneo. “Buscamos alternativas que no terminen siendo una penalidad para los deportistas”, explicó Bufa. El calendario, ya ajustado, hacía difícil una suspensión prolongada. “Un parate podría afectar seriamente la competencia y superponerse con otros torneos”, advirtió.
Paradójicamente, los hechos de violencia opacaron un momento de intensa actividad en el básquet entrerriano. “Tenemos chicos que van a jugar su primer torneo provincial, encuentros nacionales y reuniones importantes para mejorar la competencia”, señaló el dirigente.
A pesar de la gravedad de los episodios, desde la Asociación buscaron evitar una mirada simplista. “No hay que generalizar”, aclaró Bufa y señaló que “se juegan más de 100 partidos por semana”.
“Son situaciones que nos obligan a actuar para que no se repitan”, afirmó y también evidenció que se intentó identificar el origen de estos comportamientos. “Hay integrantes inadaptados que descargan su bronca contra los árbitros”, explicó y lamentó: “Esto termina tapando un montón de cosas positivas”.