REDACCIÓN ELONCE
La pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas y la caída del consumo en Entre Ríos fueron algunos de los ejes analizados por Juan Pablo Enríquez al evaluar los primeros 30 meses de la gestión de Javier Milei y el impacto de las decisiones económicas nacionales en la provincia. En diálogo con Elonce, el especialista advirtió además sobre el crecimiento del endeudamiento y la mora de las familias.
Enríquez es contador público nacional, maestrando en Política y Gestión Universitaria de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y docente universitario. Durante la entrevista presentó datos correspondientes al período comprendido entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.
Según explicó, las cifras utilizadas para analizar la evolución del empleo registrado y de los empleadores corresponden a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. “Se viene dando un horizonte de cierre de empresas y de pérdida de puestos de trabajo desde hace ya más de un año aproximadamente”, sostuvo.
Los datos sobre empleo en Entre Ríos
Enríquez indicó que, de acuerdo con el relevamiento, la provincia registró una reducción de empleadores durante los primeros 30 meses de la actual administración nacional. “El dato al mes de mayo de 2026, contemplando el período noviembre de 2023-mayo de 2026, indica que han cerrado 1.202 empresas”, afirmó.
El especialista contrastó esa cifra con los datos nacionales. “Esto se da en un horizonte nacional donde cerraron 30.336 empresas”, manifestó. Luego calificó la magnitud del fenómeno como “un número lapidario” y sostuvo, en una valoración propia, que “conforma el mayor genocidio industrial que se ha producido en Argentina a lo largo de nuestra historia”.
En materia laboral, Enríquez aseguró que la contracción también alcanzó a miles de trabajadores entrerrianos. “En términos de trabajadores en la provincia de Entre Ríos, 12.506 personas, tanto del sector privado como del sector público, han sido despedidas de sus trabajos regularizados, de sus trabajos formales, desde noviembre de 2023 a mayo de 2026”, señaló.
Más de 400.000 puestos de trabajo a nivel nacional
Al ampliar el análisis al conjunto del país, el contador indicó que la pérdida de puestos laborales registrados superó las 400.000 personas. “A nivel nacional, más de 411.000 personas perdieron sus trabajos”, afirmó.
En ese contexto, vinculó los datos generales con situaciones que atravesaron empresas entrerrianas y mencionó especialmente las dificultades registradas en Granja Tres Arroyos. “Lamentablemente es una noticia que permanentemente vemos a diario, como de hecho está pasando en el Parque Industrial de Gualeguaychú por estos días con Granja Tres Arroyos y con diferentes comercios que cierran sus puertas”, sostuvo.
Para Enríquez, uno de los factores centrales detrás de esa situación fue la retracción de la demanda interna. Según su análisis, los cierres se produjeron “básicamente por una caída del consumo debida fundamentalmente a los magros ingresos que tienen los trabajadores de Argentina”.
Comercio e industria, entre los sectores afectados
Al ser consultado sobre las actividades que sufrieron el mayor impacto, Enríquez ubicó al comercio, la industria manufacturera, los servicios profesionales, el transporte y el almacenamiento entre los sectores con dificultades.
Durante la entrevista, el especialista mencionó cifras sectoriales superiores al total provincial previamente señalado —377 cierres en comercio, 148 en industria y 143 en servicios—, por lo que esos números requieren ser diferenciados del dato de 120 empleadores que atribuyó específicamente a Entre Ríos para el período analizado.
Más allá de esa diferencia estadística, Enríquez sostuvo que el impacto se concentró en sectores con una incidencia relevante sobre el mercado laboral. “La gran mayoría de los rubros generadores de empleo son los que se han visto afectados por este modelo económico”, expresó.
El impacto sobre la matriz productiva entrerriana
Enríquez consideró que el deterioro de los ingresos y el consumo terminó trasladándose al entramado productivo provincial. “La matriz productiva está totalmente afectada”, afirmó.
El especialista explicó que existe una relación directa entre empleo, salarios, consumo y actividad comercial. “El cierre de empresas, el despido de trabajadores a consecuencia de esto, pero básicamente la caída en los ingresos de los trabajadores, de los sectores asalariados y de los sectores jubilados, determinan una permanente caída del consumo, y lo que se demuestra permanentemente es que no hay ventas”, argumentó.
Según su interpretación, esa dinámica impactó especialmente sobre las actividades dependientes del mercado interno. “Todas las economías regionales de la provincia de Entre Ríos han sido afectadas porque tenemos un problema de mercado interno, de consumo de nuestras familias entrerrianas, que repercute de manera negativa en las actividades comerciales y en las actividades productivas”, señaló.
Las actividades vinculadas a la exportación
Dentro de ese panorama, Enríquez diferenció a los sectores que tienen una mayor vinculación con los mercados externos. “Quizás aquellas que están vinculadas con esquemas de exportación son las que por ahora han tenido un desarrollo un poco más ameno con este tiempo adverso”, explicó.
No obstante, consideró que la mayor parte del entramado productivo entrerriano enfrentó dificultades durante el período. “En la mayoría de los casos, las actividades productivas entrerrianas se ven afectadas por este contexto donde la industria pasa a un segundo plano y el negocio financiero termina siendo el principal eje de funcionamiento de este modelo económico”, opinó.
El contador planteó que la evolución de los próximos meses dependerá, entre otros factores, de lo que ocurra con los ingresos y la capacidad de consumo de las familias.
Endeudamiento y mora, otra señal bajo análisis
Enríquez puso especial énfasis en el nivel de endeudamiento de los hogares y, principalmente, en las dificultades para cumplir con los compromisos financieros.
“Si fuera solamente endeudamiento, no existiría ningún problema en tanto y en cuanto la gente pueda pagar con normalidad”, explicó.
Según los datos mencionados por el especialista, una porción significativa de las personas endeudadas presenta atrasos. “De los 21 millones de argentinos, prácticamente seis millones están en una situación de mora”, aseguró.
Enríquez explicó que esa situación implica atrasos de al menos tres meses en diferentes obligaciones. “Significa que tienen 90 días de atraso en los pagos de su tarjeta de crédito, sus préstamos y demás”, detalló.
Qué proyecta para los próximos meses
Al analizar las perspectivas para el cierre de 2026, el especialista se mostró preocupado por la posibilidad de que las dificultades económicas continúen. “Eso básicamente marca un posible quiebre de la cadena de pagos”, advirtió sobre los niveles de mora.
Según Enríquez, ese factor, combinado con la debilidad del consumo, podría condicionar la recuperación de la actividad. “Sumado a la caída del consumo, son elementos que nos permiten visualizar en los próximos meses un detenimiento de la economía y un empeoramiento de la calidad de vida de la población”, sostuvo.
Finalmente, consideró que una recuperación de los ingresos resultará determinante para modificar esa tendencia. “Si no existe una urgente recomposición salarial de los sectores del Estado y de los sectores privados, no va a haber posibilidad de reactivar el consumo y, lamentablemente, estas malas noticias que todos los meses estamos dando van a continuar en el tiempo”, concluyó Enríquez en diálogo con Elonce.