El papa León XIV conmemoró el 25° aniversario de los atentados a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 con un mensaje de oración y un fuerte llamado a renovar el compromiso con la paz. Durante la bendición dominical desde la Plaza de San Pedro, el primer pontífice estadounidense recordó a las víctimas y a quienes continúan llevando las heridas de aquella tragedia.
Las primeras palabras del Papa fueron pronunciadas en inglés y estuvieron dirigidas especialmente a quienes perdieron familiares o siguen padeciendo las consecuencias de los ataques terroristas que dejaron miles de muertos en Estados Unidos.
“Hace dos días se cumplió el 25º aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos. Renuevo mis oraciones por quienes perdieron la vida y por quienes siguen llevando las heridas de aquel día trágico”, expresó.
Un llamado a rezar por la paz
León XIV vinculó el recuerdo del 11-S con los conflictos armados y la violencia que afectan a distintas regiones del mundo. En ese contexto, invitó a los fieles a convertir la memoria de la tragedia en un compromiso activo por la paz.
“En un momento en que el conflicto y la violencia afligen a tantos de nuestros hermanos y hermanas, invito a todos a rezar para que el Señor conceda al mundo su don de la paz”, sostuvo.
Posteriormente, ya en italiano, reiteró que el aniversario debe servir para fortalecer la oración y el trabajo por la reconciliación entre los pueblos.
La reflexión que había hecho en 2001
El actual Papa se encontraba en Roma cuando ocurrieron los atentados, aunque entonces era conocido como Robert Prevost y participaba de una asamblea de la Orden de San Agustín. Tres días después sería elegido superior general de la congregación.
Con motivo del aniversario, Vatican News recuperó fragmentos de la primera homilía que Prevost pronunció el 21 de septiembre de 2001, apenas diez días después de los ataques.
“No podemos dejar de recordar los trágicos acontecimientos que sacudieron a Estados Unidos el 11 de septiembre”, había dicho entonces. En aquella reflexión también advirtió sobre las causas profundas de la violencia.
“El odio y la violencia seguirán creciendo mientras tantas personas se vean obligadas a vivir en la pobreza extrema y sean oprimidas por tantas formas de injusticia”, afirmó.