REDACCIÓN ELONCE
El protagonista es Sebastián Baigorria, entrenador del equipo femenino del Club Atlético Juventud Unida de Bovril, quien durante un entrenamiento se hizo cargo de la beba de una jugadora para que pudiera practicar con normalidad.
En Bovril, una historia cotidiana puso en primer plano el valor de la solidaridad dentro del deporte amateur. El protagonista es Sebastián Baigorria, entrenador del equipo femenino del Club Atlético Juventud Unida de Bovril, quien durante un entrenamiento se hizo cargo de la beba de una jugadora para que pudiera practicar con normalidad.
En diálogo con Elonce, contó que “esto fue hace unos días y anoche me encuentro con la noticia. Estoy contento porque uno a las cosas las hace de corazón, sin pensar lo que viene después. Así es la familia del Juventud Unida”.
El entrenador explicó que combina su labor deportiva con su trabajo como albañil y que organiza los horarios en función de las jugadoras: “Uno tiene que acomodarse en los tiempos, los horarios. Nosotros entrenamos a las 19, porque es el horario que le queda más cómodo a las chicas más que nada. Si bien tenemos chicas de distintas edades, chicas que van al colegio, que trabajan, mamás que tienen que hacer cosas en sus casas, tratamos de acomodarnos”.
Sobre el episodio puntual, detalló cómo se dio la situación: “Acá hay gente que colabora en todo momento. Otra compañera que entrena con nosotros se había ofrecido para cuidar a la nena, para que la mamá pueda entrenar cómodamente. Justo ese día le salió un inconveniente, tuvo que salir de viaje imprevisto y la mamá ya estaba con su hijita en la cancha. Le dije que me la de a mí, que yo la iba a tener un rato para que ella pueda entrenar”. Sin imaginar la repercusión, el momento quedó registrado en imágenes: “Sin darme cuenta me habían sacado fotos”.
Aunque no tiene hijos, Baigorria aseguró sentirse cómodo en ese rol circunstancial: “Soy muy apegado a los niños. Tengo sobrinos y primos, por lo que algo de experiencia en entretenerlos tengo. Por ahí me dicen que soy muy jodón también, así que por ese lado como soy medio divertido suelo entretenerlos”.
El entrenamiento duró cerca de una hora y se desarrolló sin inconvenientes: “Después me ayudaron algunas de las chicas, me ayudó mi señora también, que ella está entrenando, así que después cuando le tocó salir a ella del fútbol, me ayudó”.
“Son cosas que pasan todos los días, así que, para mí, para la gente que vamos al club, para nosotros es algo normal porque no es la primera vez, esto ya viene de años. Dentro del club hace muchos años que estoy y estas cosas no es la primera vez que las hacemos”, dijo. Elonce.com