Forman parte del Plan Provincial del Manejo del Fuego y fueron convocados por la Agencia Federal de Emergencias. Se trasladarán con equipamiento específico y reemplazarán a equipos que ya cumplieron su ciclo de trabajo en la cordillera.
Cuatro brigadistas entrerrianos del Plan Provincial del Manejo del Fuego partirán este sábado hacia la provincia de Chubut para integrarse a las tareas de combate contra incendios forestales en la localidad de Cholila, en la zona cordillerana. El operativo se realiza en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE), organismo dependiente del Gobierno nacional que articula recursos de distintas jurisdicciones ante situaciones críticas.
Los agentes designados son Sebastián Roth, Ángel Melchiori, Gabriel Frank y Gustavo Gerfo, quienes viajarán con un vehículo todoterreno y equipamiento específico para el trabajo en terreno, incluyendo equipos de comunicación, mochilas de combate y herramientas manuales de zapa.
La intervención de los brigadistas entrerrianos permitirá reforzar los equipos que ya se encuentran trabajando en la región y relevar a grupos que cumplieron su ciclo operativo.
Reemplazo y trabajo coordinado
El director general de Ordenamiento Territorial de Áreas Protegidas de Entre Ríos, Pablo Aceñolaza, explicó que la convocatoria surgió desde Nación ante la magnitud del incendio.
“El coordinador de medios de la AFE solicitó que nuestros brigadistas estén a disposición para hacernos presentes en el lugar. Al informarse de la situación, el gobernador Rogelio Frigerio y el ministro de Desarrollo Económico confirmaron, previo análisis de la situación provincial, la posibilidad de enviar refuerzos”, indicó.
Según precisó, los efectivos entrerrianos reemplazarán a cuadrillas que ya completaron su período de labor y trabajarán durante 10 días junto a personal de otras provincias. Además del despliegue terrestre, el operativo contará con apoyo aéreo de aviones y helicópteros.
Un escenario complejo
La zona afectada se encuentra próxima al Parque Nacional Los Alerces y presenta características que dificultan las tareas de extinción. La presencia de especies resinosas, como pinos, y la alta carga de material combustible favorecen incendios de mayor intensidad y duración.
Estas condiciones incrementan el riesgo de reinicio de focos ocultos en troncos o raíces, lo que obliga a sostener trabajos manuales prolongados y de vigilancia constante.