Una camioneta intentó evitar un control policial en el departamento Uruguay y fue interceptada con casi 200 kilos de dorados, bogas y pacúes. La carga no tenía documentación ni cadena de frío. Una veterinaria determinó que los pescados no eran aptos para consumo humano y fueron destruidos.
Un cargamento ilegal de casi 200 kilos de pescado de río fue decomisado durante un operativo policial realizado este miércoles por la mañana en Concepción del Uruguay. El procedimiento se inició cuando el conductor de una camioneta intentó evadir un puesto de control vehicular ubicado en Bella Vista y fue interceptado tras un seguimiento policial.
El operativo estuvo a cargo de efectivos de la Brigada de Prevención de Delitos Rurales del Departamento Uruguay, en conjunto con personal de la Dirección General de Prevención Vial. Durante la inspección, los funcionarios encontraron una importante cantidad de dorados, bogas y pacúes que eran transportados sin las condiciones sanitarias exigidas.
La mercadería carecía de documentación que acreditara su procedencia y destino, mientras que el vehículo no contaba con un sistema adecuado para conservar los productos. Además, varios ejemplares no respetaban las medidas mínimas establecidas por la legislación provincial de pesca.
Intentó escapar del control policial
El procedimiento comenzó cuando los efectivos que realizaban tareas de prevención en el Puesto Bella Vista observaron una maniobra sospechosa por parte del conductor de una camioneta.
Según se informó, el vehículo desvió su recorrido para evitar el control e ingresó hacia la zona de la Ruta Vieja a Colón.
Ante esa situación, los brigadistas abandonaron momentáneamente el puesto fijo e iniciaron un seguimiento del rodado.
Finalmente, la camioneta fue interceptada en la intersección de la Ruta Vieja a Colón y el Camino a 3 de Mayo, donde los funcionarios procedieron a identificar a sus ocupantes y revisar la carga.
Durante la inspección, los policías advirtieron que la caja del vehículo transportaba un peso considerable, por lo que solicitaron la documentación correspondiente.
Encontraron dorados, bogas y pacúes sin documentación
Al verificar el contenido de la camioneta, los efectivos constataron que trasladaba una importante cantidad de pescados de río de distintas especies.
Entre los ejemplares hallados había dorados, bogas y pacúes, que presentaban diversas irregularidades relacionadas con su transporte y comercialización.
Una de las principales infracciones detectadas fue que los pescados eran trasladados en un vehículo que no estaba habilitado ni acondicionado para el transporte de alimentos.
Además, la carga no contaba con cadena de frío, una condición necesaria para preservar este tipo de productos perecederos.
Los funcionarios también comprobaron que los ocupantes no tenían documentación sanitaria ni comercial que permitiera acreditar el origen y destino de la mercadería.
A estas irregularidades se sumó que varios de los ejemplares encontrados no cumplían con las medidas mínimas exigidas para su captura y posterior comercialización.
Decomisaron casi 200 kilos de pescado
Frente a las infracciones constatadas, las autoridades aplicaron las disposiciones de la Ley Provincial de Pesca Nº 4.892, que regula la actividad pesquera en Entre Ríos.
Los efectivos labraron el acta correspondiente y procedieron al decomiso de la totalidad de la mercadería transportada.
El pesaje realizado durante el procedimiento determinó que el cargamento alcanzaba una cantidad cercana a los 200 kilogramos de pescado de río.
La intervención policial permitió retirar de circulación productos que no reunían las condiciones legales y sanitarias necesarias para su comercialización.
Una veterinaria determinó que no eran aptos para consumo
Tras el decomiso, una médica veterinaria policial examinó la mercadería para determinar su estado sanitario y establecer si podía destinarse al consumo humano.
Luego de la evaluación, la profesional emitió un informe técnico en el que concluyó que los pescados no eran aptos para el consumo humano debido a la pérdida de la cadena de frío.
Ante ese resultado, recomendó la desnaturalización inmediata de la totalidad del cargamento para evitar que pudiera ingresar al circuito comercial.
Finalmente, los casi 200 kilos de pescado fueron destruidos mediante la acción del fuego, conforme a las indicaciones sanitarias.