Tras el incendio que afectó a la Escuela N° 37 de Piedras Blancas, internos y personal del Servicio Penitenciario de Entre Ríos realizaron tareas de limpieza y recuperación para que nueve niños puedan volver a clases y al comedor en un edificio renovado.
El Servicio Penitenciario de Entre Ríos colaboró en la recuperación de la Escuela N° 37 Domingo Faustino Sarmiento, ubicada en la localidad de Piedras Blancas, departamento La Paz, que había sufrido importantes destrozos tras un incendio. En el marco de un programa de compromiso social, internos y personal penitenciario realizaron tareas de limpieza y puesta en valor del edificio educativo.
La intervención se llevó adelante siguiendo los lineamientos de gestión del Ministerio de Seguridad y Justicia y a partir de una solicitud del Consejo General de Educación. La jornada incluyó el retiro de mobiliario, libros y distintos elementos dañados por el fuego.
El director general del Servicio Penitenciario de Entre Ríos, Alejandro Miotti, explicó que la actividad se enmarcó en un programa que se desarrolló desde el inicio de la gestión. “Para nosotros es muy gratificante, tanto para la institución como para los internos. Está enmarcado en un programa que permite que los internos colaboren con estas tareas y darles continuidad cuando se nos solicita y podemos hacerlo”, expresó.
Miotti detalló que la actividad contó con las autorizaciones correspondientes. “Esto surgió de una solicitud del Consejo General de Educación a través del Ministerio de Seguridad y Justicia. También intervino el Juzgado de Ejecución de Penas, ya que los internos salen bajo autorización judicial”, indicó. Además, aclaró que “son internos seleccionados, no se trabaja sobre una reducción de pena, pero estas experiencias los ayudan en su proceso de reinserción”.
En esta oportunidad, participaron cinco internos, aunque desde el organismo señalaron que existía la posibilidad de ampliar la convocatoria y replicar estas acciones en otras instituciones educativas que lo requirieran.
Por su parte, el director principal de Industria del Servicio Penitenciario, José Osuna, explicó cómo se desarrollaron las tareas. “Se realizó una logística previa, coordinando con la Dirección Departamental de Escuelas de La Paz qué tareas había que hacer. A las 6.30 ya estábamos en la escuela, junto a la directora del establecimiento”, relató.
Osuna precisó que se trabajó con un camión volcador, cinco internos y personal de la Unidad Penal N° 1. “Empezamos a retirar todo lo que había quedado tras el incendio: mobiliario, heladeras quemadas, libros y carpetas de los chicos. Se sacaron tres camiones volcadores desde la mañana hasta la tarde”, afirmó. “La escuela quedó completamente vacía”, agregó.
La secretaria general del Consejo General de Educación, Luciana Díaz, remarcó la magnitud de los daños. “El desastre fue muy grande. En esta primera etapa, el Servicio Penitenciario colaboró con la limpieza y el retiro de los elementos más voluminosos. Ahora comenzaremos con una segunda etapa de refacciones integrales”, explicó.
Díaz agradeció el trabajo conjunto entre las distintas áreas del Estado. “Queríamos agradecer este trabajo articulado. Si no, sería imposible realizar esta tarea. Ahora avanzaremos con refacciones eléctricas y la reposición de mobiliario”, señaló. Además, indicó que la escuela es rural, cuenta con comedor y asisten nueve niños.
La funcionaria convocó a la comunidad a colaborar para que el establecimiento pueda volver a funcionar. “Invitamos a toda la comunidad a ayudar para que el 2 de marzo la escuela esté en condiciones. La educación es uno de los pilares más importantes de la sociedad”, expresó.
Finalmente, se recordó que el incendio ocurrió el 20 de diciembre y que fue intencional. Las actuaciones quedaron en manos de la Justicia, mientras continúan las tareas para recuperar el edificio y garantizar el derecho a la educación de los alumnos.