REDACCIÓN ELONCE
En el marco de la Ley Matías Colaprete, trabajadores vinculados al turismo y la gastronomía comenzaron a recibir formación para reconocer y actuar ante cuadros de anafilaxia.
El sector turístico y gastronómico de Paraná avanzó en la capacitación para reconocer y actuar ante emergencias por anafilaxia, en el marco de las acciones impulsadas a partir de la Ley Matías Colaprete. La propuesta buscó extender los conocimientos más allá del ámbito sanitario y brindar herramientas a quienes trabajan en espacios con importante concurrencia de personas.
La iniciativa contó con la participación de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Paraná, el Ente Mixto de Turismo de Paraná (Empatur), autoridades municipales, profesionales de la salud y los padres de Matías Colaprete, quienes promovieron la normativa después de la muerte de su hijo.
Marcelo Barsuglia, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Paraná, explicó a Elonce que la actividad surgió a partir de la iniciativa de la familia. “Es una iniciativa de los padres de Matías para llevar adelante esta ley que ya ha salido en la provincia y nosotros, desde el sector del turismo, acompañamos, concientizamos a la ciudad y vemos la forma de trabajar mancomunadamente para que no vuelvan a suceder este tipo de inconvenientes”, expresó.
Herramientas para quienes reciben a turistas
La capacitación apuntó especialmente a trabajadores que pueden encontrarse frente a una reacción alérgica grave durante su actividad cotidiana. Hoteles, restaurantes y otros establecimientos turísticos constituyen espacios en los que circulan diariamente numerosas personas.
En ese sentido, Barsuglia destacó que preparar al personal también representa una herramienta de prevención para residentes y visitantes. “Es una manera de darle seguridad al habitante de Paraná y al turista que nos visita”, afirmó.
Además, advirtió sobre la necesidad de incrementar la información disponible acerca de la anafilaxia. “Es un tema sobre el que hay poco conocimiento y es muy importante que la gente sepa y sea consciente del peligro que conlleva”, sostuvo. Y agregó que cada vez que exista la posibilidad de desarrollar este tipo de acciones, el sector turístico acompañará las iniciativas.
La capacitación se extiende más allá del ámbito sanitario
Desde la Municipalidad también destacaron la decisión de incorporar sectores que no pertenecen específicamente al sistema de salud. Claudia Enrique, secretaria de Salud municipal, explicó que los centros sanitarios ya contaban con formación relacionada con esta problemática.
“Nos parece muy bien la iniciativa. Desde el municipio apoyamos y acompañamos esta ley y nos parece bien que no se circunscriba al ámbito de la salud”, manifestó Enrique ante Elonce.
La funcionaria consideró necesario que los conocimientos lleguen a diferentes ámbitos de la comunidad. En ese sentido, mencionó al sector gastronómico, el turismo y el deporte entre las actividades en las que resulta importante contar con personas preparadas para reconocer una emergencia.
“No quedarnos solo con la letra fría de la ley”
Noelia Dalmolín y Daniel Colaprete, padres de Matías, acompañaron la presentación y remarcaron la importancia que adquiere cada nueva instancia de formación. También señalaron que el Concejo Deliberante avanzó con la adhesión local a la normativa provincial sobre anafilaxia.
“En el día de ayer se promulgó la ordenanza que adhiere a la Ley Provincial que tiene que ver con la anafilaxia”, señalaron.
Para la familia, la participación de instituciones públicas y privadas permitirá multiplicar la información y generar herramientas concretas de prevención. “Para nosotros es muy importante porque entendemos que es una institución pública la que nos va a brindar y ayudar a seguir visibilizando, difundiendo, capacitando al personal y concientizando a la gente para que no tengamos otro caso como el de Matías”, expresaron.
Los padres de Matías insistieron especialmente en que contar con información y una respuesta adecuada puede resultar determinante frente a una reacción alérgica severa. “Es de vital importancia saber que hay herramientas, que se puede llegar a tiempo, pero hay que estar muy atento”, remarcaron.
En ese sentido, explicaron que el propósito de las distintas iniciativas es lograr que la norma tenga una aplicación concreta en la comunidad. “El espíritu es avanzar y no quedarnos solo con la ley, con la letra fría, sino seguir haciendo acciones”, afirmaron.
Un protocolo básico para actuar ante una emergencia
Por su parte, el doctor Facundo Vidal, encargado de abordar los aspectos sanitarios de la formación, explicó que la jornada destinada al turismo forma parte de una serie de capacitaciones que continuarán desarrollándose.
“Toda instancia de capacitación, ya sea formal o informal, es muy importante porque, si bien se dijo que es algo que corresponde a la salud pública y la salud pública incluye a toda la población”, explicó Vidal.
El profesional destacó que el objetivo es que cada vez más personas puedan comprender qué es la anafilaxia, reconocer una situación potencialmente grave y conocer las medidas necesarias para responder. “Todos tenemos que estar comprometidos en la formación, en entender y comprender la importancia que tiene la anafilaxia en la salud y tener las medidas para poder actuar”, señaló.
Según precisó, “la capacitación se basa prácticamente en un protocolo de actuación básico para poder atender las emergencias”.
Vidal consideró fundamental que estos conocimientos salgan de los establecimientos sanitarios y alcancen aquellos lugares donde existe una importante circulación de público. “Lo importante es que se transmita no solo al sector de la salud, sino a los ámbitos privados, públicos y a los ámbitos donde hay gran concurrencia de gente, porque puede pasar en cualquier momento, en cualquier situación”, afirmó.
Finalmente, anticipó que continuarán programándose nuevas jornadas. Si bien todavía no estaban definidas todas las fechas, indicó que ya se habían realizado otras experiencias y que el propósito es ampliar progresivamente las capacitaciones a la población en general.
Qué le pasó a Matías Colaprete
Matías Daniel Colaprete tenía 38 años y falleció el 28 de diciembre de 2024 después de sufrir una reacción alérgica grave tras la picadura de una abeja mientras se encontraba con su familia en las piletas del Club Interprofesional de Paraná.
Su madre, Noemí Dalmolín, reconstruyó posteriormente aquellos minutos: “Después de comer, fuimos a la pileta y lo picó una abeja. Salió y dijo ‘no puedo respirar, me muero’ y se cayó de rodillas”. La familia sostuvo que hubo dificultades para contar inmediatamente con los elementos necesarios para responder a la emergencia y Matías falleció durante el traslado.
A partir de esa experiencia, sus padres comenzaron a impulsar acciones de concientización y una normativa específica para que instituciones y personal sepan reconocer una anafilaxia y actuar rápidamente. Esa iniciativa derivó finalmente en la Ley Nº 11.242, denominada “Matías Colaprete”, sancionada el 23 de diciembre de 2025, promulgada el 5 de enero de 2026 y publicada dos días después.
Qué establece concretamente la Ley Matías Colaprete
La norma creó el Sistema Provincial de Prevención y Actuación en Anafilaxia “Matías Colaprete”. Su objetivo no se limita a las reacciones alérgicas: contempla la prevención, identificación temprana, atención urgente, seguimiento y registro de casos de anafilaxia y otras situaciones críticas que impliquen riesgo de vida y requieran intervención inmediata.
La aplicación es obligatoria en establecimientos de salud públicos y privados, establecimientos educativos de todos los niveles e instituciones deportivas, recreativas y comunitarias. El Ministerio de Salud debe elaborar y actualizar el protocolo provincial, generar capacitaciones y campañas, y fiscalizar su cumplimiento.