REDACCIÓN ELONCE
Instituciones educativas, sociales, ambientales y comunitarias participaron de un encuentro para fortalecer el trabajo en red, realizado en el Centro de Día Virgen de la Esperanza. Referentes de la jornada destacaron la importancia de generar "presencias de ternura" en los sectores más vulnerables.
Las jornadas de niñez y adolescencias en contextos de vulnerabilidad celebraron su quinta edición con un encuentro centrado en la cultura del cuidado y el fortalecimiento del trabajo comunitario. La actividad reunió esta mañana en el Centro de Día Virgen de la Esperanza, Paraná, a referentes de instituciones educativas, sociales y ambientales que trabajan diariamente con niños, adolescentes y familias.
Natalia Arioli, directora del Centro de Día Virgen de la Esperanza, explicó que este año la propuesta fue denominada "Comunidades cuidantes". "Estamos ante muchos desafíos, pero también ante la necesidad de reconocernos, potenciar y alentar todos aquellos gestos y experiencias concretas que significan transformarnos en presencias de ternura ante tanta deshumanización", expresó.
La referente destacó que las organizaciones participantes brindan alimento, acompañamiento, capacitación y contención a personas de distintas edades. En ese sentido, consideró que el encuentro permite profundizar “una conciencia de red, de sostenimiento mutuo y fundamentalmente de posibilidad de cambio y de esperanza”.
El desafío de acompañar a las familias
La organización estuvo integrada también por Alejandra Albornoz, directora del Centro Educativo Nº 241; Ayelén Ledesma, directora de la Escuela Nº 207, y miembros de equipos técnicos. Además, participó Rosa Sidasmed, vinculada a organizaciones sociales y ambientales y al acompañamiento en contextos vulnerables.
Durante la jornada se remarcó que uno de los principales desafíos actuales es sostener cotidianamente a niños y familias. "Es un trabajo en red; nos sostenemos entre las instituciones y las que están más cerca de los chicos", señalaron las organizadoras.
El encuentro continuó con cuatro mesas de intercambio enfocadas en educación, salud, experiencias comunitarias y cuidado de la Casa Común, con participación de escuelas, jardines maternales, comedores y organizaciones como Eco Urbano.
Fortalecer una red de cuidado
Las referentes coincidieron en que las problemáticas sociales requieren respuestas articuladas. "No son compartimentos estancos: educación, salud y lo comunitario. Todos estamos mirando la misma realidad, las mismas personas", destacaron.
Asimismo, remarcaron la necesidad de acompañar a quienes trabajan diariamente en estos ámbitos. "Tenemos que cuidarnos los que cuidamos y acompañarnos, sobre todo en momentos tan difíciles y en procesos económicos que nos afectan directamente", expresaron.
La propuesta apuntó finalmente a compartir experiencias que puedan replicarse y fortalecer otras iniciativas comunitarias. Como síntesis del encuentro, recuperaron una frase planteada durante la apertura: "Pequeñas cosas hechas por pequeñas personas en pequeños lugares pueden cambiar el mundo".