El gobierno de la República Oriental del Uruguay analiza relocalizar el proyecto de la multinacional HIF Global hacia un predio industrial en Nuevo Paysandú, con el objetivo de reducir tensiones con Argentina, particularmente con la ciudad de Colón.
La alternativa contempla utilizar un terreno de 48 hectáreas perteneciente a Ancap, actualmente sin uso y ubicado en una zona ya habilitada para actividades industriales. Esta condición permitiría avanzar sin necesidad de nuevos permisos ambientales complejos, publicó El Observador de Uruguay.
La iniciativa tomó impulso tras gestiones políticas vinculadas al entorno del presidente Yamandú Orsi, quien busca compatibilizar la llegada de inversiones con la relación bilateral con Argentina. En ese marco, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, destacó que la relocalización ofrece ventajas logísticas y podría “descomprimir” el escenario regional.
Repercusiones en Entre Ríos
Del lado argentino, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, valoró la posibilidad y afirmó que sería “una excelente noticia” para la comunidad de Colón, que había manifestado preocupación por el impacto ambiental del proyecto original.
La inversión proyectada asciende a 5.300 millones de dólares y prevé la producción de 880.000 toneladas de e-combustibles, con exportaciones destinadas a mercados de Asia y Europa a partir de 2029.
Las cuestiones a definir
Sin embargo, la definición final aún depende de un factor clave: el costo de la energía. La empresa busca asegurar un precio cercano a los 40 dólares por megavatio hora, mientras que el suministro estaría a cargo de UTE. Este punto representa el principal obstáculo en las negociaciones.
El plazo para que la compañía confirme la inversión vence en diciembre, mientras continúa la búsqueda de financiamiento internacional para concretar uno de los proyectos industriales más ambiciosos de la región. Según explicó el CEO de la firma en Uruguay, el principal “cuello de botella” radica en el valor al que el país venderá la energía necesaria para operar la planta.
A comienzos de mes, el gobierno uruguayo y la empresa acordaron extender por tres meses el plazo original —que vencía el 31 de marzo— para continuar las negociaciones. HIF Global aspira a asegurar un precio cercano a los 40 dólares por megavatio hora, una cifra que no termina de convencer al Ministerio de Industria y Energía.
El suministro eléctrico estaría a cargo de UTE, y representa un factor determinante: cerca del 70% de los costos operativos del proyecto dependen de este insumo.