REDACCIÓN ELONCE
La operación del papa León XIV para extirpar un tumor maligno del pulmón generó interrogantes sobre el procedimiento quirúrgico, las posibilidades de recuperación y los controles necesarios para detectar esta enfermedad. En diálogo con Elonce, el neumonólogo Sebastián Wusten explicó las características del adenocarcinoma pulmonar, cómo se realiza la intervención y qué factores determinan la evolución del paciente.
El Pontífice fue sometido a una cirugía torácica en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Según la información difundida por el Vaticano, la operación concluyó exitosamente y el análisis realizado durante la intervención confirmó que la lesión era maligna.
Durante la entrevista, Wusten aclaró que sus explicaciones sobre los estudios previos y las decisiones médicas se basaban en los procedimientos habituales para estos casos, ya que no se habían difundido todos los detalles de la historia clínica del Papa.
Cómo se detecta un tumor maligno en el pulmón
El especialista comenzó explicando qué características puede presentar una lesión pulmonar y cómo los médicos determinan la necesidad de intervenir quirúrgicamente.
"Este procedimiento se debe a que en un chequeo del Papa se encontró un nódulo, que es una lesión sólida, es decir, tejido sólido dentro del pulmón, que es esponjoso y aireado, y que probablemente con los diferentes estudios que le han hecho ha tenido alta probabilidad de malignidad", señaló.
En ese sentido, mencionó que uno de los estudios que habitualmente se utilizan para evaluar estas lesiones es la tomografía por emisión de positrones, conocida como PET.
"Seguramente le han hecho un PET, que es una tomografía con emisión de positrones. Eso uno lo calcula porque no se dan los detalles", aclaró.
Según explicó, cuando existe una sospecha importante de malignidad, la intervención puede cumplir una doble finalidad: establecer el diagnóstico definitivo y, al mismo tiempo, tratar la enfermedad.
"Lo que llevó a realizar la cirugía como intervención diagnóstica y a veces terapéutica", indicó.
Cómo fue la cirugía y por qué se extirpó un lóbulo
Wusten detalló que la técnica utilizada permite acceder al pulmón mediante pequeñas incisiones y la introducción de instrumental especializado.
"Una vez que le hacen este tipo de cirugía, se hace por un sistema que se llama videotoracoscopía asistida, que a través de la inserción de un pequeño cañito a través del tórax se inserta una cámara, se insertan pinzas, se produce la escisión de la lesión, a veces se analiza intraoperatoriamente y si hay células malignas, que es lo que probablemente ocurrió, le amplían la cirugía", explicó.
El neumonólogo precisó que el pulmón derecho está dividido en tres lóbulos y que, en este caso, se extirpó el inferior.
"Según tengo entendido, le extirparon el lóbulo inferior derecho. El pulmón derecho tiene tres lóbulos: lóbulo superior, lóbulo medio y lóbulo inferior", detalló.
Luego explicó cuál es el objetivo de realizar una intervención de mayor extensión cuando se confirma la presencia de células cancerosas.
"Es una cirugía oncológica para que no quede dentro de ese sector del pulmón ninguna célula maligna", sostuvo.
Qué es un adenocarcinoma pulmonar
El diagnóstico confirmado durante la intervención fue un adenocarcinoma de pulmón, uno de los tipos de cáncer que afectan a este órgano.
"Por lo que se ha mencionado, se confirmó que era una lesión maligna, que es un adenocarcinoma de pulmón", señaló Wusten.
El especialista explicó que este tipo de tumor no se presenta exclusivamente en personas que tienen antecedentes de tabaquismo.
"Los adenocarcinomas de pulmón son cánceres de pulmón que muchas veces no están relacionados con el consumo de tabaco", indicó.
Al ser consultado sobre su frecuencia, precisó: "Es el más frecuente hoy por hoy en la mayoría de la población occidental y en algunas oportunidades, aproximadamente en el 20%, no está relacionado con el tabaco".
También se refirió a las posibilidades de tratamiento cuando el tumor se encuentra localizado y no existen lesiones en otras partes del organismo. "Esto sería una resección curativa", manifestó.
La recuperación y la posibilidad de que el Papa vuelva a viajar
Uno de los principales interrogantes después de la operación es cuánto tiempo demandará la recuperación del Pontífice y si podrá retomar sus actividades, incluidos los viajes.
Wusten explicó que el proceso depende fundamentalmente de la evolución posterior a la cirugía y de la ausencia de complicaciones.
"Eso va a depender mucho de la evolución del paciente. Si la recuperación es buena, es decir, el pulmón se expande porque se desinfla lógicamente al hacer una resección de parte del pulmón, si se expande, si hay una cicatrización buena y no tiene ninguna complicación, los pacientes generalmente en una semana están bien", indicó.
En relación con la posibilidad de viajar en avión, consideró que podría ser viable si la evolución resulta favorable, aunque evitó establecer certezas.
"Lo más probable es que en casi un mes que queda para el viaje debería poder hacerlo, pero todo depende de cómo transcurran estos próximos días, que serán claves", sostuvo.
El especialista también advirtió que, aunque se trate de una intervención realizada por profesionales experimentados, cualquier procedimiento quirúrgico requiere seguimiento.
"Esperemos que no surjan complicaciones. Si bien está hecho en manos expertas y lógicamente en un paciente que es sano, que no tenía otra enfermedad aparentemente en el pulmón, siempre son actos quirúrgicos en un ser humano, que somos vulnerables", reflexionó.
Cómo se determina si existen metástasis
Durante la entrevista, Wusten también explicó qué estudios permiten evaluar si un tumor pulmonar se encuentra localizado o si existen lesiones en otras partes del organismo.
"Habitualmente lo que se hace es analizar el nódulo y, en líneas generales, se puede observar dentro del tejido, pero generalmente se hacen estudios previos para ver si tiene lesiones en el mismo lóbulo o lesiones a distancia", señaló.
En ese sentido, volvió a mencionar la importancia del PET como herramienta de evaluación.
"El estudio más comúnmente utilizado es el PET, que se llama tomografía con emisión de positrones, y eso probablemente se le haya hecho y se haya descartado que no tenía metástasis", explicó.
No obstante, remarcó que esa interpretación era una estimación basada en la práctica médica habitual y no una confirmación sobre los estudios específicos realizados al Papa.
Qué controles se recomiendan para detectar el cáncer de pulmón
Hacia el final de la entrevista, el neumonólogo abordó una cuestión de interés para la población general: la importancia de los controles destinados a detectar lesiones pulmonares en etapas tempranas.
Explicó que existen programas de detección precoz, destinados especialmente a personas con antecedentes importantes de consumo de tabaco.
"Hay programas de controles de screening, es decir, de búsqueda, así como se hace en la mama o en cáncer de cuello de útero o en el colon, en pacientes que fuman fundamentalmente, que son los que más tienen riesgo", indicó.
Wusten precisó que uno de los criterios utilizados para identificar a las personas con mayor exposición al tabaco es la denominada carga tabáquica.
"Se hacen en pacientes que tienen una carga tabáquica de lo que nosotros le llamamos 20 paquetes-año, es decir, que fumaron un paquete por día durante por lo menos 20 años", explicó.
El médico detalló que el estudio utilizado en estos programas es una tomografía computada de baja dosis, que permite observar los pulmones con una menor exposición a la radiación.
"Se hace con una tomografía que se llama tomografía de baja dosis, es decir, que usa baja dosis de radiación para chequear a ver si encuentran estos nódulos en etapa temprana y puedan ser operados", señaló.