REDACCIÓN ELONCE
Derrumbes tras lluvias. Vecinos de barrio Francisco "Pancho" Ramírez manifestaron su preocupación por el avance de un socavón en inmediaciones al playón deportivo, que se agrava con cada lluvia, en medio de la obra municipal que aún continúa en ejecución.
Aseguraron que el temor es constante y que, ante cada tormenta, permanecen en alerta durante toda la noche para monitorear la situación. “Cada vez que llueve no dormimos”, expresó Fabián, uno de los vecinos, en diálogo con Elonce.
El problema se intensificó en los últimos días debido a las intensas precipitaciones, que generaron nuevos desprendimientos de tierra cerca de las viviendas.
Daños y restricciones en la zona
El avance del socavón provocó la caída de árboles y el deterioro de veredas, dejando sectores al borde del derrumbe. En algunos casos, el terreno quedó a pocos metros de una de las viviendas, lo que elevó el nivel de riesgo. Además, se colocaron vallados que impiden la circulación por determinados sectores, ya que el paso se volvió peligroso para los vecinos.
Según contaron los vecinos a Elonce, la situación también afecta la vida cotidiana, ya que muchas personas deben realizar largos rodeos para trasladarse, incluso para asistir a la escuela o realizar actividades básicas.
Reclamos por mayor celeridad en la obra
Los vecinos señalaron que comprenden los tiempos técnicos de la obra, pero insistieron en la necesidad de acelerar los trabajos, que comenzaron hasta 20 días. Según indicaron, resta la colocación de nuevos conductos de desagüe que ya fueron encargados, pero cuya fabricación demandaría varias semanas. En ese sentido, estimaron que los trabajos podrían extenderse al menos dos meses más, siempre y cuando las condiciones climáticas acompañen.
Uno de los principales problemas señalados es que el sector recibe el escurrimiento de agua de una amplia zona urbana. De acuerdo a lo que explicaron, alrededor de 90 manzanas descargan su sistema pluvial en ese punto, lo que agrava la situación durante días de lluvias intensas.
Además, el crecimiento urbano y la construcción de nuevos edificios incrementaron el volumen de agua que llega al barrio, generando mayor presión sobre una infraestructura que hoy se encuentra comprometida.
Si bien destacaron la presencia de personal municipal en el lugar, los vecinos remarcaron que el riesgo sigue siendo alto y que la prioridad es evitar el derrumbe de viviendas.
En ese contexto, solicitaron mayor rapidez en la ejecución de la obra y soluciones definitivas en el sistema de desagües, para frenar el avance del socavón y garantizar la seguridad del barrio.
Se recordará que el municipio inició las obras el miércoles 4 de marzo en barrio Francisco Ramírez para reparar el socavón que se formó tras las intensas lluvias. La intervención incluye la reconstrucción del sistema pluvial y mejoras en el drenaje para evitar nuevas inundaciones, supo Elonce.